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Solana Larraya comparte sus impresiones durante el ITF del Club de Tenis Chamartín. Tras disputar Roland Garros Junior, la tenista argentina repasa su adaptación a Madrid, su próximo gran desafío sobre césped y las claves de su transición hacia el circuito profesional.
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Los grandes objetivos de Sol Larraya a corto plazo
El torneo madrileño representa para Larraya una parada en su gira europea. Con el objetivo de consolidarse en la élite juvenil, la jugadora aprovecha estos eventos profesionales para ganar ritmo y fortalecer su mentalidad de cara a las grandes citas del circuito mundial.
Regreso a Madrid y éxito en París
“El año pasado vinimos con mi papá y nos gustó mucho; el club es hermoso y la gente muy amable. Quería mezclar el circuito júnior con el profesional en esta primera parte de la gira europea tras Roland Garros. En París gané mis primeros partidos en un cuadro de Grand Slam. Fue hermoso; estoy contenta con mi nivel en un torneo tan grande, aunque queda un poco de tristeza porque uno siempre quiere seguir ganando”.
Desafío en Wimbledon y cierre de etapa júnior
“El césped es difícil para todos porque se compite muy poco ahí. Para los sudamericanos es más complejo porque jugamos toda la vida en polvo de ladrillo, pero me gusta el reto. Estoy en el puesto 11 del ranking júnior y mi objetivo es terminar en el top 10, ya que eso te otorga entradas para torneos profesionales el próximo año. Me gustaría lograr un gran resultado en Wimbledon o en el US Open“.
La transición profesional y la derrota en Roland Garros
“La transición al profesionalismo es muy distinta. En júnior se juega más rápido buscando el punto; las profesionales tienen más mañas, trabajan más los puntos y requieren más paciencia y cabeza fuerte. En Roland Garros perdí ante la campeona, Oktiabreva. Jugaba muy relajada y me complicó el ritmo variando con muchos drops. Tuve mis oportunidades en varios juegos, pero no logré cerrarlas”.
