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Carmen Gallardo reflexionó sobre lo importante que fue para ella Estados Unidos. La joven tenista española reconoció allí recuperó la ilusión por el tenis.
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Estados Unidos devolvió la pasión por el tenis a Carmen Gallardo
Carmen Gallardo disfrutó en el ITF Brezo Osuna. La madrileña afronta una etapa nueva en su vida con muchas ganas. Carmen reconoce que no quería irse a los Estados Unidos, pero al final su llegada al tenis universitario le hizo recuperar la ilusión por el tenis que había perdido.
Momento de su carrera
“Creo que es una etapa de aprendizaje. Intento verlo de manera positiva y cada vez compito mejor. Ahora estoy empezando en el circuito, tengo muchas ganas“.
Su paso por Estados Unidos
“No quería irme a Estados Unidos cuando llegó la oportunidad. Pero estaba en un momento de mi vida en el que quería jugar profesionalmente, pero no tenía la madurez para afrontar la vida de un tenista. Creo que el ir allí me devolvió la pasión por el tenis, que se me había hecho algo rutinario. Me dio la madurez y disciplina que con 17 años no tenía“.
Diferencias con España
“Es una situación diferente, porque allí dejas de centrarte en ti mismo y das lo mejor de ti para el equipo. En ese sentido liberas algo de tensión y te hace disfrutar de un deporte súper individualista. El tenis no te da muchas oportunidades de jugar por equipo en España y hay diferencias con Estados Unidos. Enfocarte en algo más que tú, te devuelve ese amor por el tenis, porque lo haces por algo más que tu“.
Lo más difícil de la vida del tenista
“Gestionar las emociones, la presión de cada torneo. La vida de un tenista requiere muchísima disciplina y no todo el mundo está dispuesto a hacer lo que hace falta para llegar lejos. Al final hay que tomar muchas decisiones duras, sacrificar ciertas cosas y al final es una vida muy dedicada al deporte“.
Balance de la temporada
“No hay sido como esperaba al principio de la gira, así que me pondría un 7 o 7,5. Estoy en progreso, me estoy adaptando mejor al circuito. Me ha costado sentirme cómoda, era territorio desconocido. Ahora, poco a poco, me voy encontrando mejor y disfruto un poco más“.
Mejor y peor momento
“El mejor fue cualquiera de los últimos dos años en Estados Unidos. Esos dos últimos años fue cuando más he sentido el amor al tenis y que había perdido de más pequeña. De los peores fue justo antes de Estados Unidos, porque no quería irme y estaba un poco en rutina con el tenis, no disfrutaba tanto de los torneos. Se me hacía un poco duro”
Lo más difícil de la transición al circuito profesional
“El formato es distinto. En el tenis universitario estas todos los fines de semana compitiendo y son partidos largos en individual y dobles. Aquí son cinco días seguidos, que al final eso se nota en las últimas rondas. Tienes que ir guardando energía para que te vaya bien. Cada torneo es una bola y una pista distinta. Allí jugamos siempre con la misma bola, cuesta menos adaptarse. Como juegas los fines de semana, luego tienes unos días para recuperar. En torneos, si pretendes jugar tres semanas seguidas, es duro físicamente“.
