Pádel

El burlador de Sevilla

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Paquito Navarro celebra un punto. Foto: World Padel Tour

Juan Tello y Paquito Navarro se adjudican el open de México en una preciosa batalla frente a Pablo Lima y Franco Stupaczuk. Primer torneo que levanta la flamante pareja hispano argentina.

El burlador de Sevilla es una obra de teatro española que cuenta en varios actos la historia de Don Juan y narra las vivencias y conquistas amorosas de un noble español. Valiéndose de trucos, engaños y burlas, dicho personaje seducía a cuantas mujeres se proponía para después escapar en busca de su siguiente “víctima”. Este personaje que no es más que un mito ha encontrado su espejo en la vida real, con el que incluso comparte lugar de procedencia.

El Burlador del siglo XXI también es de Sevilla, pero en este caso juega al padel. No sabemos con qué trucos o engaños embaucará Paquito Navarro a los jugadores del circuito, pero los resultados le dan la razón. Este domingo sumó un nuevo título en México, y ya son siete los compañeros con los que ha mordido metal. El récord es suyo. Maxi Grabiel, Mati Diaz, Sanyo Guitérrez, Pablo Lima, Juan Lebrón, Martin Di Nenno y ahora, Juan Tello. Siete han sido sus “amores”. Junto a este último venció ayer a la pareja formada por Pablo Lima y Franco Stupaczuk por 7-6 (2), 1-6, 7-5. Es la sexta pareja distinta en reinar esta temporada en World Padel Tour y Paquito ha formado parte en dos de ellas.

Igualdad Inicial

El primer acto se caracterizó por la solidez al servicio de ambas parejas. Hubo detalles muy ricos e interesantes, como el inicio del partido en el que Paquito y Tello renunciaron a la “australiana” y jugaron cambiando durante todo el juego, circunstancia que solo suelen aplicar en momentos de apuros. Los cuatro jugadores demostraban que se conocen al dedillo debido a las incontables batallas en las que se han visto envueltos. Tello acudía a bloquear cada vez que “Stupa” intentaba el rulo a la malla. Franco y Lima tentaban a Paquito para que soltase el brazo y que Stupaczuk pudiera contraatacar.

También se pudo comprobar que Navarro sigue en ese proceso de adaptación al “drive”. Hay restos desde la derecha que se le escaparon más de lo que le hubiera gustado, bote prontos que no están aun del todo calibrados… Ocurre que tiene tantos recursos que sabe burlar los apuros tirando de su conocimiento. Varía con su víbora, a veces blandita, con la mano suave, otras veces picante, entendiendo siempre lo que pide el partido. Si algo le caracteriza a Paco es que compite como nadie. Juan Tello acompañaba. Así se llegó a la muerte súbita, con Carlos Pozzoni confiando en que la pareja hispano argentina condecería. No fue asi. Cerraron un set en el que no hubo “breaks”, erraronmás pero también sumaron más aciertos. La regularidad de Lima y Stupa no tuvo su premio.

El segundo set viajó como la luz. Hubo una pequeña desconexión por parte del gato y del sevillano, y sus homólogos seguían siendo una roca. Lima templaba, sacaba su cañón cuando tocaba, y Franco volaba. Da la sensación de que cada vez que se suspende en el aire para ejecutar el remate el punto ya no existe. Impresionante nivel de confianza del “chaqueño” en su pegada.

Un tercer set de película

La tercera manga tuvo de todo, emoción, pasos por los banquillos que eran un máster gratuito para el espectador, acierto de los protagonistas, incluso pique entre ellos. En una pelota en la que Lima afirmaba haber tocado un remate, Paquito le negaba la mayor y saltaron chispas. Una vez más, el burlador de Sevilla terminó besando su víctima. Hubo paz, pero en el 20×10 continuaron las hostilidades. En el paso por banquillos con 4-3 se escucho a Paquito con la educación que le caracteriza a un noble sevillano decir “si me permiten, voy a pinchar el globo”. La estrategia era clara, evitar a “Stupa” por arriba hasta que se encontrase lo suficientemente cómodo para tirar un globo alto y tentar al argentino con un remate muy llovido. No se puede decir que funcionase salvo en un par de ocasiones. El chaqueño demostró un nivel sobresaliente. Tanto que no se le recuerda hacer nada mal. Dejó su firma con una salida de pista espectacular.

Lo que parecía abocado a un nuevo desempate se terminó resolviendo con 6-5 en el marcador. Seguía sin haber rupturas. De hecho, Tello y Paquito no lo habían conseguido en todo el partido. La obra aguardaba la sorpresa final, en la que el protagonista salió airoso. Primera pelota de break y punto final. Juan Tello y Paquito Navarro se estrenaban como pareja y les llena de confianza para continuar este proyecto la temporada que viene. No parece, al menos a corto plazo, que el Burlador de Sevilla vaya a buscar nuevos amores. Este tiene visos de haber sido un flechazo. Juan Tello lo descarga de muchas responsabilidades y le permite jugar sin tener la obligación de terminar los puntos, siendo quien lleva el ritmo del partido. No hay más que ver su sonrisa cada vez que el gato revienta la pelota y la hace volar por encima de sus cabezas. Está enamorado. Parece que Don Juan se dará un respiro. Su nueva pareja tiene pinta de matrimonio longevo.