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Zhizhen Zhang se hizo fuerte de local y concretó un triunfo que lo llevó directo a las semifinales del ATP de Hangzhou. El tenista chino derrotó al español Roberto Carballés Baena en sets corridos para meterse entre los mejores cuatro del torneo.
De local, Zhang hace lo propio para meterse en semifinales
Zhizhen Zhang y Roberto Carballés llegaron a los cuartos de final del ATP de Hangzhou con historias contrastantes. Zhang, el local favorito, buscaba mantener el impulso ante su público, después de haber mostrado un tenis sólido en rondas previas. Carballés, por su parte, venía en una racha positiva, tras ganar el Challenger de Sevilla semanas atrás, lo que le dio confianza y ritmo competitivo.
En sets corridos, el local hizo lo propio y mostró solidez
El primer set se destacó por la solidez al servicio de ambos jugadores, reflejando el enfoque metódico de Carballés desde la línea de fondo y la agresividad controlada de Zhang. Los intercambios eran largos y muy trabajados, con el chino buscando constantemente tomar la iniciativa y subir el ritmo, mientras el español respondía con contragolpes precisos, desbordando en defensa pero sin poder generar mucho daño desde su saque.
El momento clave llegó en el octavo juego. Zhang, confiado, dio un paso adelante en la devolución, aprovechando pequeños fallos del español para generar oportunidades de quiebre. Con un passing shot decisivo y una potente derecha cruzada, Zhang concretó el primer quiebre del partido para colocarse 5-3, manteniendo su servicio sin titubear y cerrando el primer set 6-3.
En el segundo set, Zhang aprovechó el impulso de haber ganado el primero y el aliento de su público. Carballés, luchador pero visiblemente frustrado por la pérdida del primer parcial, no encontró el ritmo necesario para contener al chino. Zhang rápidamente concretó un quiebre en el segundo juego, poniéndose 2-0, gracias a su servicio devastador y a una derecha penetrante que desbordaba al español en cada intercambio.
A pesar de los intentos de Carballés por revertir la situación, el chino mantuvo su juego agresivo y, sobre todo, su consistencia. A lo largo del segundo set, la diferencia en el nivel de agresividad y confianza se hizo más evidente. Zhang gestionó con inteligencia su ventaja y, sin dar respiro a Carballés, cerró el partido con otro 6-3.
