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El peruano se lleva el primer triunfo en Gstaad. Varillas no permitió a su rival ni una sola bola de break y por la vía rápida derrotó a Virtanen (6-2, 6-3).
Perú quería volver a soñar con Juan Pablo Varillas. El peruano después de su gran Roland Garros volvía a este tipo de torneos de categoría 250 en los que iba a intentar hacer un buen papel. En principio su debut iba a ser frente a Michael Ymer, pero al final tras la sanción que ha recibido de última hora de suspensión entró el finlandés Virtanen en su lugar. Ahora Varillas era el favorito para estar en la siguiente ronda y ser el rival de Facundo Bagnis.
Varillas supera la primera prueba
Otto Virtnanen comenzó con problemas con el servicio. A las primeras de cambio tuvo que levantar ya tres bolas de de break en contra, pero lo consiguió para llevar la iniciativa en el marcador. Juan Pablo Varillas estaba muy sólido y poco a poco veía los puntos débiles para hacer daño a su rival. Tras el 2-2 el peruano daba un paso adelante y logró dos breaks que tras confirmarlos le hacían llevarse la primera manga por un contundente 6-2. Varillas parecía tener todo bajo control y mucho tenían que cambiar las cosas para que el partido se le escapara de las manos.
Juampi estaba muy cómodo y demostrando todo su potencial en este tipo de superficies. Virtanen volvía a ser el que mandaba en el marcador, pero poco le duró alegría. Otra rotura de Varillas en el quinto juego y su confirmación le mandaban hasta el 4-2 para encarrilar la victoria. El finlandés sufría una y otra vez y Varillas se mostraba muy sólido con su servicio. Al resto en el nuevo juego, un 30-40 le daba el match ball al peruano y a la primera opción cerraba el encuentro, superando el debut por la vía rápida y mostrándose muy sólido con el servicio, sin conceder ninguna bola de break en todo el partido.
