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Valentina Vargas comparte sus sensaciones durante el ITF de Tauste. Tras completar su primer semestre en el tenis universitario estadounidense, la ecuatoriana analiza la hospitalidad del torneo aragonés, su evolución en el circuito norteamericano y la planificación de su calendario.
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El presente de la tenista ecuatoriana Valentina Vargas
Para Vargas, Tauste destaca por el gran ambiente que se respira en sus instalaciones. Compaginar la exigencia académica y deportiva en el extranjero le ha permitido madurar tácticamente, una evolución que busca consolidar durante las competiciones de este verano.
Hospitalidad en Tauste y balance universitario
“Concuerdo con lo que se dice de este torneo; hay mucha afición por el tenis por parte de la gente del pueblo y nos tratan de forma muy agradable. Me ha encantado el staff, desde los árbitros hasta los pasabolas. Mi primer semestre en Estados Unidos fue un poquito duro para acoplarme a los estudios, las clases, los entrenos y la competición, pero al final me gustó la experiencia. He conocido chicas en mi mismo ambiente; de hecho, juego el dobles aquí con una amiga de la universidad”.
Crecimiento tenístico y gestión logística
“La experiencia universitaria me ha sumado el aprender a analizar muchos tipos diferentes de juego de chicas de todas partes del mundo. Además, en el tema de dobles he notado un buen cambio y un gran nivel. Mi no participación en la Billie Jean King Cup se debió a que mi head coach de mi universidad me necesitaba, y aproveché esa semana para pedir permiso y venir a arreglar ciertos papeles legales en España, ya que me he vuelto residente aquí”.
Calendario de verano
“De aquí tengo planeado jugar dos torneos más en cancha dura. Después creo que me tomaría unos dos o tres días para recuperarme físicamente. Antes de regresar a la universidad, realizaré una mini pretemporada para entrenar y poder ir completamente lista de cara al final“.
