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El tenista griego demuestra un gran nivel para vencer al canadiense Felix Auger-Aliassime y meterse en la tercera ronda del último Masters 1000 del año.
La tercera jornada del cuadro final del Masters 1000 de París dejaba un interesante partido entre dos tenistas de la parte alta del ranking que luchan por volver a las buenas sensaciones. Stefanos Tsitsipas viene de cuajar un buen torneo en Viena, cayendo en semifinales ante Medvedev, pero jugando a un nivel mejor. Felix Auger-Aliassime llega tras revalidar el título en Basilea en una semana que le ha servido para recuperar mucha confianza en su juego.
Stefanos da el primer paso
El partido comenzó con el canadiense teniendo dos bolas de rotura en el primer juego y Tsitsipas salvando la situación para mantenerse en el partido. Tras esto, fue el heleno el que tuvo las siguientes opciones de rotura en el cuarto juego, aprovechando la segunda de ellas. Así las cosas, el parcial se puso 4-1 en favor de Stefanos, distancia que Felix no pudo recuperar. Finalmente, Tsitsipas cerró la primera manga con un 6-3 tras una derecha desde media pista que Aliassime no pudo devolver. El canadiense estaba siendo muy inconsistente con su revés y el griego lo aprovechó para cargar el juego por ahí.
Tsitsipas cierra con remontada
El segundo tuvo un inicio distinto al primero, con Aliassime poniendo el 3-0 con un gran saque abierto desde la zona del drive tras conseguir la rotura en el juego anterior. Tsitsipas estrenó su marcador en el cuarto juego tras ganar su saque en blanco con un precioso revés paralelo que su rival solo pudo seguir con la mirada. En el noveno juego, el canadiense servía para ganar el segundo parcial, pero Stefanos consiguió evitarlo. Tras salvar cuatro bolas de set en contra, el griego se anotó una rotura tras una volea de revés de su rival a la red que lo metía de nuevo en el parcial. Tras esto, el parcial que se fue al desempate, donde Tsitsipas se llevó el partido tras un pésimo revés de Aliassime, que se fue por mucho.
