4 min de lectura
Swiatek se abre en canal y habla sobre sus últimas sensaciones después del positivo por dopaje. La jugadora polaca tuvo un percance en su eliminación contra Andreeva en Indian Wells 2025, donde casi golpea a un recogepelotas.
Un inicio de 2025 difícil para Swiatek
Iga Swiatek no está pasando su mejor momento como tenista y muestra de ello son los resultados obtenidos recientemente. La polaca cayó en las semifinales de Indian Wells 2025 ante la revelación de la temporada, Mirra Andreeva. Aunque Swiatek destaca por ser una tenista francamente fría en la cancha, en su última eliminación no supo canalizar bien sus emociones. Fruto de la frustración, la actual número dos del mundo golpeó una bola contra el suelo y a punto estuvo de darle a un recogepelotas. Iga ha querido disculparse en las redes sociales y hablar sobre otros temas que le han condicionado su rendimiento en los últimos tiempos.
Su paso por Indian Wells 2025
“Dejo atrás uno de mis torneos favoritos del año. Poco a poco me muevo en la buena dirección. Me voy de Indian Wells con un sólido trabajo hecho, buenos recuerdos y varias lecciones de mucho valor. He visto que se ha hablado mucho sobre los cambios en mi estado de ánimo y mis emociones en pista. Aunque no me siento cómoda explicándolo, es momento de que comparta mi punto de vista para frenar las especulaciones y las teorías infundadas”.
Iga se disculpa de lo sucedido
“Lo primero, sobre el incidente durante mi último partido. Es verdad. Expresé mi frustración de una forma de la que no estoy orgullosa. Mi intención nunca fue la de golpear con la pelota a nadie, sino la de quitarme la frustración golpeándola en el suelo. Inmediatamente pedí disculpas al recogepelotas, hicimos contacto visual y asentimos el uno al otro cuando le pedí perdón por lo que pasó cerca de él”.
“He visto a muchos jugadores estampar pelotas como signo de frustración y, francamente, no he visto tantos juicios severos hacia ellos. Normalmente controlo mis impulsos, así que, medio en broma, puedo decir que me falta experiencia en esto y que calculé mal en el calor del momento“.
La influencia de su positivo
“Segundo, sobre la expresión de mis emociones. La segunda parte de la temporada pasada fue todo un desafío para mí, especialmente a causa del positivo por dopaje y cómo las circunstancias escaparon de mi control acabando con la oportunidad de luchar por los mayores logros deportivos a final de temporada. Eso me forzó a corregir ciertas cosas en mi misma”.
“En Australia, después de flojas actuaciones en años anteriores, jugué sin expectativas, centrada solo en mi trabajo y aceptando que otro Open de Australia podría no salir como quisiera pese a mi esfuerzo. Gracias a esa mentalidad, jugué muy bien y estuve cerca de alcanzar la final”.
Una pérdida importante de puntos
“En Oriente Medio, sin embargo, me golpeó con más dureza mi positivo, perdiéndome dos grandes torneos en octubre y los resultados excepcionales del año pasado (ganando cuatro WTA 1.000 y un Grand Slam en la primera mitad de temporada) afectarían a mi ranking y acabarían con mis oportunidades de volver al número uno. Eso me afectó profundamente y pudisteis verlo en la pista en Dubai“.
Lidiar con el aspecto mental
“Sé que jugar mientras estás atascado en frustraciones pasadas sobre cosas que están fuera de mi control no es el camino correcto. Mi equipo y yo reconocimos el problema de inmediato (con nuestra experiencia probablemente más rápido de lo que alguno podría imaginar), pero tener otra perspectiva lleva tiempo, esfuerzo y trabajo en equipo. Y eso me ha llevado a dos puntos importantes”.
Esfuerzo y trabajo para revertir la situación
“A veces tienes que dar dos pasos hacia delante y uno hacia atrás. Me estoy enfrentando a nuevos elementos de este puzzle todo el rato: las circunstancias cambian, mis experiencias evolucionan, yo evoluciono, y debo adaptarme constantemente. Nunca es fácil y es todo un desafío para mí ahora. Los robots no compiten en el deporte. He tenido tres temporadas increíbles, pero nada llega sin esfuerzo, y no hay resultados garantizados fáciles o bajo control. Es la vida, es el deporte y a veces se nos olvida”.
Los comentarios sobre su personalidad
“Cuando estoy tan centrada y no muestro emociones en pista, me llaman robot, mi actitud es calificada como inhumana. Ahora que soy más expresiva, muestro sentimientos y estoy en apuros, de repente me tachan de inmadura o histérica. No es un tema de salud si consideramos que, hace seis meses, sentí que mi carrera estaba amenazada, y que me pasé tres semanas llorando cada día y no quería salir a la pista”.
“Hoy, después de todo lo que he pasado, aún sigo procesando y enfrentándome a esas experiencias. ¿Qué comparta esto cambiará algo? Probablemente no, porque claramente veo cómo nos encanta juzgar, crear teorías, e imponer opiniones a otros. Pero quizás haya gente que quiera entender lo que estoy pasando y lo comprenda. En cualquier caso, ese estándar externo no es el mío, y mi equipo y yo no aceptamos ser encasillados en expectativas externas”.
Ver esta publicación en Instagram
