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El tenista italiano empata la serie ante Países Bajos tras firmar un buen partido ante Tallon Griekspoor, al que batió en dos mangas para mandar la eliminatoria al dobles.
Llegaba la primera pelota de eliminatoria para Países Bajos, que tras la victoria de Van de Zandschulp sobre Arnaldi tenía la oportunidad de sellar su pase a las semifinales. Jannik Sinner era el escogido por el capitán italiano para jugar este punto decisivo y llegaba con grandes sensaciones tras su gran actuación en las finales de Turín. Tallon Griekspoor era el primer espada de la expedición holandesa en Málaga y tenía ganas de poner la guinda a una gran temporada. El cara a cara entre ambos favorecía al italiano, que ganó en febrero el único duelo entre ellos en el mismo tipo de pista.
Sinner se lleva el tie break
El encuentro comenzó de manera muy igualada, con ambos jugadores aprovechando su gran servicio para sufrir lo menos posible. Jannik entró al partido tranquilo, con muchos kilómetros en sus piernas tras las finales de Turín y pretendiendo entrar poco a poco en el duelo. De esta forma, los primeros ocho juegos se vivieron tranquilos sin una sola opción de quiebre, algo que cambió en el noveno. Jannik gozó de dos opciones de break que no pudo aprovechar y tras esto el set se fue al tie break. Ya en el desempate, la superioridad del italiano fue mayor, cerrando el parcial con una volea de derecha liftada a media altura al centro de la pista. Italia se ponía a un set de igualar la contienda.
Jannik arrasa en el segundo
El segundo set poco tuvo que ver con lo visto en la pista del Martín Carpena poco antes, con un Sinner sacando su mejor nivel para dejar sin opciones a su rival. Así las cosas, rompió en el segundo juego con un revés cruzado fuera de Griekspoor, que se desesperó tras el error. En ese momento, el italiano apretó el acelerador aun más y comenzó a sumar roturas. Ya en el cuarto, sumó un break más tras un revés cruzado al pasillo de dobles del holandés. En ese momento, Tallon se salió del partido ante la dificultad de la situación y el italiano avanzó sin oposición alguna. Colocó el 5-0 con una preciosa derecha invertida que Griekspoor solo pudo seguir con la mirada y cerró el partido, dos juegos después con un 6-1, tras un revés largo de su rival.
