3 min de lectura
Ben Shelton hizo de la defensa del título una exhibición de jerarquía, derrotó a su compatriota Brandon Nakashima en la final y volvió a conquistar el trofeo que ya comienza a llevar su nombre.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| B. Shelton ✓ | 6 | 7 | 2 |
| B. Nakashima | 3 | 6 | 0 |
Shelton, bicampeón y dueño absoluto en Montreal
Después de más de veinte años de espera, una final de Masters 1000 volvía a tener acento exclusivamente estadounidense. Ben Shelton (10°) y Brandon Nakashima (31°) se disputaban el título del Canadá Open 2026 en Montreal, separados por un historial claramente favorable al primero, pero unidos por la posibilidad de protagonizar una jornada histórica. Shelton, nacido en Atlanta, repetía presencia en la definición y llegaba con credenciales imponentes: había eliminado a cuatro preclasificados sin ceder un set y buscaba convertirse nuevamente en campeón del certamen canadiense.
Nakashima, oriundo de San Diego, transitaba un territorio desconocido, pues alcanzaba por primera vez una final ATP 1000 después de dejar en el camino al español Rafael Jódar. El 5-0 que favorecía a Shelton reforzaba su condición de favorito, pero no podía borrar el enorme significado de la oportunidad para su compatriota.
Dos quiebres en fila adelantan al campeón defensor
La final de Montreal comenzó bajo un marcado equilibrio, con ambos estadounidenses resolviendo con autoridad sus primeros turnos de saque. Nakashima no tardó en exhibir las credenciales que lo habían depositado en la definición y se mostró inexpugnable con el servicio, dejando en claro que no estaba dispuesto a regalar terreno. Del otro lado, Shelton recurría a toda la potencia de su repertorio para gobernar los intercambios y mantener a raya a su compatriota. La primera fisura apareció recién en el séptimo game, cuando el campeón defensor soltó una derecha de enorme violencia, desbordó a Nakashima y encontró el primer quiebre de la noche.
Shelton capitalizó el envión con cuatro puntos consecutivos y se adelantó 5-3. La ventaja terminó por desarticular al nacido en San Diego, que comenzó a quedar a merced de las aceleraciones del rival. Sin darle margen para recomponerse, el octavo preclasificado volvió a quebrar y cerró el primer set por 6-3.
Shelton no brinda opciones y defiende el trono
El segundo capítulo conservó la misma fisonomía del primero, con ambos estadounidenses mostrando una notable autoridad en sus turnos de servicio. Nakashima elevó todavía más sus prestaciones y sostuvo un nivel realmente alto, aunque enfrente tenía a un Shelton que parecía no dispuesto a conceder el más mínimo resquicio. El vigente campeón se mantenía impenetrable en lo propio y ratificaba las credenciales que lo habían llevado a superar todos sus partidos del torneo sin ceder sets. El nacido en San Diego no resignaba la batalla, pero encontraba enormes dificultades para incomodar desde la devolución ante la contundencia de su compatriota. Pese a las exigencias que debía soportar, Nakashima mantuvo la compostura y tampoco ofreció oportunidades de ruptura.
Sin diferencias capaces de quebrar la paridad, el set desembocó inevitablemente en un tiebreak, donde Shelton volvió a hacer gala de su explosividad para sentenciar la final y conquistar su segundo Masters 1000, nuevamente en suelo canadiense.
