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La jugadora kazaja sufre más de lo esperado para conseguir el pase a la siguiente ronda ante Brady, que la puso en muchos apuros.
El Omnium Banque Nationale en este 2023 se caracterizó por presenciar la vuelta de dos jugadoras que hicieron ruido y lograron cierto protagonismo en el circuito femenino. Además de Caroline Wozniacki, Jennifer Brady (584°) dijo presente en los grandes escenarios luego de luchas ante las lesiones. En su debut, la estadounidense venció en un ajustado partido a Ostapenko, ahora en segunda ronda, tenía un desafío aún mayor, la kazaja Elena Rybakina (4° WTA).
Es el primer partido entre ambas. Brady regresó de manera triunfal al circuito, su tenis pareció funcionar muy bien en sus primeros partidos. Sin embargo, Rybakina es una jugadora de otro calibre. En este 2023, está siendo una de las líderes del tour junto a Sabalenka y Swiatek. Interesante choque de estilos. La kazaja con golpes más rasantes y planos, mientras que la estadounidense tiene tiros con más parábola, y una de las mejores derechas con topspin.
Un primer set muy cerrado
El set comenzó con un rápido break por parte de Brady, la estadounidense logró sacar la ventaja en el tercer game del partido y colocarse 2-1. Sin embargo, Rybakina conseguía recuperar la paridad cuando quebraba en cero para poner el marcador en 4-4. Ambas estaban haciendo daño con sus armas, la kazaja lograba ser contundente con su juego rápido y tiros rasantes. Por su lado, Jennifer estaba desequilibrando a Elena cuando jugaba su derecha pesada de forma cruzada, ahí estaba consiguiendo espacio.
Finalmente, la paridad se mantuvo hasta el 6-6, el primer set se definiría en un ajustado tie-break. Cuando el marcador se encontraba 4-2 a favor de la estadounidense la lluvia volvió a Montreal y el partido debía ser suspendido. Con el partido reanudado al día siguiente, Jennifer lograba sostener la ventaja y se terminaría de imponer por 7-6(3)
Rybakina comienza la remontada
El segundo set transcurrió con la misma igualdad que el primero, con ambas jugadoras jugando a gran nivel tratando de imponer su juego. La kazaja no era capaz de imponer su favoritismo ante una jugadora local espoleada por su afición. A pesar de ello, Rybakina se hizo con un quiebre en el noveno juego que parecía definitivo, pero Brady consiguió devolver la igualdad al marcador y mandar el partido al desempate. En este terreno, Elena sacó lo mejor de su repertorio de golpes y juego para hacerse con un parcial muy igualado y seguir con vida en el torneo canadiense.
La kazaja cierra el partido
El tercer set comenzó con un duro intercambio de opciones de quiebre que no se llegaron a materializar, pero que mostraban el guion que seguiría el partido. En el octavo juego Rybakina fue capaz de desactivar la defensa de su rival para hacerse con una rotura que fue definitiva. Con un 6-3 en el tercero la jugadora kazaja sellaba su pase a los octavos de final, donde se enfrentará a Stephens.
