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Juan Manuel Cerúndolo quedó atrapado en el vendaval de Casper Ruud y se despidió a la primera de cambio en el Masters 1000 de París. 6-3, 6-2 fue el código de la victoria del tenista noruego.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| C. Ruud ✓ | 6 | 6 | 2 |
| J. Cerúndolo | 3 | 2 | 0 |
Cerúndolo sucumbe ante un imperial Casper Ruud
Juan Manuel Cerúndolo (54°) se ganó su lugar en el cuadro principal del Masters de París, pero el desafío siguiente era mayúsculo. En la primera ronda, el argentino tenía que medirse con el ex número dos del mundo, Casper Ruud (23°). Después de caer en el debut de Basilea, el menor de los Cerúndolo superó la clasificación en el último ATP 1000 de la temporada, venciendo a Aleksandar Kovacevic y Miomir Kecmanovic. El noruego, por su parte, venía de caer en los octavos del Swiss Indoors y buscaba retomar el camino del triunfo en un escenario que nunca le ha sido especialmente favorable. Se trataba del cuarto enfrentamiento entre los protagonistas, con la serie 2-1 a favor del sudamericano.
Ruud quiebra de inmediato y mantiene la distancia
En el amanecer de la contienda se pudo apreciar a un Casper Ruud en estado de gracia. El noruego se mostró más cómodo en los intercambios y propuso un tenis agresivo que no le dio tregua a Cerúndolo. Ya en el segundo game, logró romper el saque del argentino para luego colocarse 3-0. Esa diferencia se mantuvo a lo largo de la manga. Juanma no encontró soluciones al resto, producto de la solidez de su adversario. Sin ofrecer oportunidades de ruptura, el escandinavo se hizo fuerte en cada turno de servicio y firmó un brillante 6-3 para adjudicarse el primer set.
El noruego pasa por encima de Cerúndolo
El segundo capítulo se hizo cuesta arriba para el jugador sudamericano. Ruud no le dio respiro en los primeros compases, encadenó ocho puntos consecutivos y se adelantó rápidamente 2-0. En el tercer game, el noruego volvió a imponer condiciones en la devolución y concretó una nueva ruptura que terminaría siendo letal. Con una ventaja de cuatro dígitos, el ex número dos del mundo jugó con total libertad. Nada pudo hacer Cerúndolo ante la contundencia de Ruud, quien se adueñó de la victoria tras un 6-2 definitivo.
