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El extrenador de Emma Raducanu durante el US Open 2021 concedió una entrevista al Daily Mail donde explicó su punto de vista sobre la ruptura profesional entre ambos, dejando claro que si hubiese sido por él, habría seguido con la británica.
Quizá muchos lo intuíamos en ese momento, pero el día en el que Emma Raducanu conquistó el US Open 2021 comenzó un tortuoso viaje hacia la élite del tenis profesional lleno de altibajos, contratos publicitarios millonarios y constantes problemas físicos, siendo esto último lo más grave tras anunciar recientemente la tenista de Bromley su paso por el quirófano para operarse sus dos manos y uno de sus tobillos.
Este último año y medio de montaña rusa de emociones se inició con la ruptura profesional entre la británica y el entrenador que la llevó a la cima de ‘Flushing Meadows’, Andrew Richardson. 20 meses después, el ex preparador de Raducanu concedió una entrevista al medio Daily Mail, cuyas declaraciones también recoge el diario AS, donde expuso su punto de vista acerca del final de dicha relación, reconociendo que ambos tenían un contrato de prueba de nueve semanas que terminaba justo después del US Open.
Richardson siempre fue partidario de seguir trabajando con la británica, pero según él, recibió una llamada del agente de Raducanu comunicándole la ruptura. Al parecer, no hubo contacto alguno entre entrenador y jugadora. Ahora, la principal labor de Richardson es la guiar a sus pupilos en la Academia de David Ferrer en Jávea, donde actualmente ejerce como uno de los entrenadores jefe. En ella también se encuentra su hijo Rocco, de 14 años.
Con ilusión de seguir trabajando con Raducanu
“Teníamos un contrato de prueba de nueve semanas que tanto Emma como yo pensamos que era buena idea para ver cómo nos íbamos a llevar. Se extendió hasta final del US Open y terminó poco después. Hubo un momento después de eso en el que estaba ansioso por renegociar el contrato. Quería continuar y tenía un plan que quería implementar para Emma. Esos rumores de que ‘quería salir y entrenar a mi hijo’ no eran ciertos, aunque los repetían todo el tiempo“.
Pero una abrupta llamada lo cambió todo
“Después de 10 días o dos semanas desde el US Open no tenía contrato. Estábamos renegociando y después recibí una llamada del agente de Raducanu diciéndome que iban a ir en una dirección diferente, y eso fue todo”.
Guiando a su hijo Rocco en Jávea
“Tenía mucha logística familiar que pensar. Mi hijo estaba cambiando de escuela y tuve que buscar una escuela que funcionara para Rocco, además de encontrar un trabajo. Reunir todo era bastante complicado y aún había restricciones por COVID. Cualquier padre con un hijo que se tome en serio el tenis se identificará con que es una misión complicada y que se deben hacer muchos sacrificios”.
