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El estadounidense Ethan Quinn derrotó a su compatriota Marcos Giron por 7-6(1), 4-6 y 7-5 en la final del Arizona Tennis Classic, disputado sobre canchas duras. En un partido muy parejo y de más de dos horas, el joven norteamericano conquistó su primer título Challenger 175.
Cuadro ATP Challenger Phoenix 2026
Quinn derrota a Giron en una definición dramática
La final del Arizona Tennis Classic reunió a dos estadounidenses que tuvieron una gran semana en el desierto de Arizona: Ethan Quinn, octavo preclasificado, y Marcos Giron, séptimo cabeza de serie. El joven Quinn llegó a la definición tras superar a rivales como Michael Mmoh, Benjamin Bonzi y Billy Harris, mientras que Giron eliminó, entre otros, a Nuno Borges y al máximo favorito Corentin Moutet en semifinales. El torneo, disputado en el Phoenix Country Club sobre superficie dura, es uno de los Challenger 175 más fuertes del circuito y suele reunir a jugadores cercanos al Top 50.
El joven estadounidense impone condiciones en el desempate
El inicio fue muy parejo, con ambos jugadores firmes en sus turnos de saque y sin conceder oportunidades de quiebre. Giron intentó tomar la iniciativa desde el fondo de la cancha, mientras Quinn respondió con solidez en los intercambios y buena efectividad con el primer servicio. La paridad se mantuvo durante todo el parcial y el set terminó resolviéndose en el tiebreak. Allí, en el desempate, el joven Quinn elevó considerablemente su nivel, tomando el control de los puntos, y se impuso con claridad por 7-1 para quedarse con el primer capítulo en 41 minutos.
Giron reacciona con un tenis contundente y preciso
Quinn consiguió inclinar la balanza en el segundo parcial con un quiebre en el cuarto game, tras dos turnos de saque sólidos. Sin embargo, la reacción de Giron fue tan rápida como contundente. El tenista californiano hizo valer su experiencia, ajustó desde el resto y concretó dos quiebres consecutivos que le permitieron pasar al frente en el marcador. A partir de allí controló el ritmo del parcial con mucha seguridad en sus juegos de servicio. Quinn no logró incomodar en la devolución y Giron administró la ventaja para cerrar el parcial por 6-4.
Quinn firma el quiebre de la victoria
El tercer asalto mantuvo la tensión de toda la final y tuvo un desarrollo muy similar al primero. Ambos jugadores prevalecieron en sus turnos de saque y no concedieron oportunidades de quiebre durante gran parte del parcial. Giron se animó a presionar en el undécimo game y generó dos chances claras de ruptura, pero Quinn resistió con personalidad. Cuando todo parecía encaminado a otro desempate, el joven estadounidense aumentó la intensidad al resto, consiguió un quiebre decisivo y sentenció la victoria con un 7-5 tras poco más de dos horas de partido.
