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Kaitlin Quevedo se despide del WTA 250 de Iasi tras caer derrotada ante la egipcia Mayar Sherif por 6-3 y 7-6(2). Tras un primer set donde la tenista africana impuso su ritmo, la española protagonizó una auténtica batalla en una segunda manga marcada por seis roturas consecutivas, pero acabó cediendo ante la veteranía de su rival en la muerte súbita.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| M. Sherif ✓ | 6 | 7 | 2 |
| K. Quevedo | 3 | 6 | 0 |
Mayar Sherif impone sus galones en Rumanía para apagar el sueño de Kaitlin Quevedo
Kaitlin Quevedo buscaba seguir ascendiendo en el ranking WTA tras vencer el día de ayer a la cabeza de serie nº6 del WTA 250 de Iasi, Elena-Gabriela Ruse, por dos sets a cero. Su próxima piedra en el camino sería la veterana, y ya habitual en el circuito, Mayar Sherif. La egipcia aterriza en el partido con grandes sensaciones tras una espectacular racha, con tan solo una derrota en sus últimos diez encuentros y después de alzarse con el WTA 125 de Contrexeville en Francia la semana pasada. No existían precedentes entre las participantes.
La paciencia frente a la velocidad
El primer parcial arrancó con igualdad máxima. Ambas jugadoras entraron rápidamente en el ritmo de alta competición que exigía un encuentro tan igualado como en la previa. Sherif era la encargada de imponer la velocidad y el ritmo a la bola y Quevedo la que manejaba mejor el tempo y la paciencia. Llegó el tres iguales al marcador cuando apareció el primer quiebre del encuentro. Este fue favorable a la africana tras el desenlace de un juego en el que Quevedo no supo amainar la tormenta egipcia y además facilitó con alguna que otra decisión errónea. Sheriff confirmó el break en blanco y, además, aprovechó el impulso para cerrar el 6-3 al resto.
La veteranía impera
Por poco no arranca la española con ventaja el segundo set. Hasta seis situaciones de iguales y siete bolas de rotura tuvo que levantar con sudor y lágrimas Sherif para evitarlo. La locura se desató poco después, cuando hasta seis breaks consecutivos barrieron la arcilla rumana uno detrás de otro. De este temporal no salió victoriosa ninguna, desembocando más tarde, sin que ninguna lograra evitarlo, en el tie break decisivo.
Por más que la tenista con raíces canarias lo intentase, la veteranía y poderío en momentos importantes de la faraona arrasó sin remordimientos. En poco tiempo se decantó el marcador por 5-1 favorable a Sherif, oportunidad que no dejaría escapar para despedir a Quevedo con un 7-6(2).
