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Anna Bondar se clasificó a la tercera ronda del WTA 1000 de Roma al derrotar a Karolina Pliskova con un 7-6(5), 6-2 en hora y 25 minutos.
Sin haber podido jugar en Madrid, Karolina Pliskova se presentaba en el torneo de Roma para tener que enfrentarse a una Anna Bondar que venía con ritmo. Además de haber superado y ganado sus partidos de la fase de clasificación, se encontraba con el triunfo de primera ronda. Por tanto, con esa adaptación la actual número 93 del mundo, se presentaba con confianza ante la una tenista que sabe lo que es realizar buen papel en este torneo.
Bondar es más regular
La jugadora húngara comenzó el partido con mejores sensaciones. Pliskova, por su parte fue poco a poco entrando en el partido perpetuada por su propia irregularidad. Momentos muy buenos de tenis, y otros no tan buenos. Remontó y tuvo servicio para disponer de break por delante, pero Anna tampoco quería estar todo el rato a merced de la oponente y ella también encontraba situaciones para dañar a la rival. Hizo el contrabreak en un juego luchado y ambas cogerían rumbo hacia el tie-break. La irregularidad de la checa volvió a tener su acto de presencia. Bondar aprovechó el mini break para irse al 2-4 y de ahí, pese a ir 6-3 y Karolina se le acercara al 6-5, la húngara dictó sentencia con una bella dejada.
No había gustado absolutamente nada lo ocurrido en la cancha a la jugadora checa y en el comienzo del segundo vio como el duelo se le escapaba. Anna continuaba en ese estado enérgico lleno de confianza. Se adelantó rápidamente con dos quiebres y no iba a dar ningún tipo de opción a su oponente. Encontró seguridad en el servicio y esa faceta le llevó a ganar. Con 5-2 sirviendo no encontró problemas y Bondar puso rumbo a la tercera ronda del WTA 1000 de Roma al eliminar a Pliskova.
