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Pavel Lagutin repasa su regreso a la competición tras una lesión de rodilla que lo tuvo alejado de las pistas. Sin objetivos específicos de ranking, destaca su reencuentro con el disfrute y su juego en pista dura y rápida.
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La desconexión y el regreso con más fuerza de Pavel Lagutin a la competición
Tras un largo parón entre una lesión de rodilla y un necesario periodo universitario para desconectar, Pavel Lagutin vuelve con energías renovadas. El tenista analiza su forzosa transición entre superficies, su negativa a imponerse objetivos de ranking y por qué prefiere centrarse en el día a día sin necesidad de presión. El ruso lleva tiempo afincando en España y el año pasado tuvo su mejor momento como profesional, con grandes actuaciones y el título del Master IBP.
Parón necesario tras su lesión
“Tuve una lesión en la rodilla y estuve seis meses fuera. Dejé un poco el tenis al lado y me fui a estudiar a la universidad durante un año; necesitaba desconectar. La vuelta ha sido dura, pero me han dado la oportunidad de volver a entrenar y he empezado a disfrutar de nuevo“.
De tierra a pista dura
“De pequeño pensaba que jugaba mejor en tierra batida, pero el año pasado coincidió que jugué casi todo el calendario en pista rápida y cogí mucho ritmo ahí. La vuelta a la tierra me estaba costando, pero jugar la fase previa aquí me ha ayudado a coger ritmo y me encuentro cómodo en las dos“.
Un desgaste que compensa
“Jugar otras ligas perjudica porque no sumas puntos y te desgastas físicamente jugando cinco o seis partidos por semana. Sin embargo, me da la posibilidad económica de poder viajar luego a jugar los Futures, así que no me puedo quejar“.
Negativa a la presión
“No me pongo ninguna meta de ranking para no ponerme presión. Mi único objetivo es ir a cada torneo y dar lo máximo de mí en cada partido, con eso he logrado que me vaya mejor de lo que esperaba“.
