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Alexander Zverev no pudo sostener la ventaja en el tramo decisivo y cayó en los octavos del Cincinnati Open. El alemán perdió terreno en los últimos juegos ante un combativo Tommy Paul, que logró concretar la remontada para citarse en los cuartos de final.
Resultados ATP Cincinnati 2026
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| A. Zverev | 6 | 6 | 4 | 1 |
| T. Paul ✓ | 4 | 7 | 6 | 2 |
Tommy Paul doblega a Zverev en Cincinnati
Los octavos de final del Cincinnati Open 2026 cruzaba los caminos de Alexander Zverev (3°) y Tommy Paul (24°). El alemán, primer sembrado del torneo y semifinalista en las últimas tres ediciones, aterrizaba nuevamente en la cuarta ronda después de superar en dos tiebreaks a Terence Atmane. Del otro lado de la red aparecía el siempre complicado Paul, talentoso estadounidense que pisaba por segunda vez los octavos en el campeonato de Ohio luego de vencer en tres actos al paraguayo Daniel Vallejo. Se enfrentaron tres veces en el circuito grande, todas sobre pista dura, y el norteamericano se llevó el triunfo en dos oportunidades.
Sascha consigue un quiebre de arriba y toma ventaja
El comienzo fue parejo, aunque pronto quedaron expuestas las intenciones de cada uno. Paul asumió que la única manera de poner en aprietos al máximo favorito era quitarle tiempo y jugar hacia adelante. Zverev, lejos de mostrarse infalible, presentaba algunas imprecisiones que permitieron al estadounidense extender el cuarto game más de la cuenta. El alemán, no obstante, resolvió la amenaza a través de su saque. Paul no tuvo la misma capacidad de reacción cuando le tocó defender su servicio. Una sucesión de errores le abrió la puerta a Zverev, que consiguió el primer quiebre del partido.
El número tres del mundo tampoco transitó un camino completamente despejado: con 0-30 en el siguiente game, necesitó volver a recurrir a la potencia de su servicio para conservar la distancia y adelantarse 4-2. Con el marcador a su favor, Zverev empezó a jugar con mayor comodidad. Sin necesidad de exhibir todo su arsenal, encontró respuestas suficientes para contener a un Paul demasiado conservador y se adueñó del primer set por 6-4.
Paul aprovecha las dudas del máximo favorito
El segundo capítulo mantuvo el pulso del anterior. Ambos salieron dispuestos a asumir riesgos y cada turno de saque se convirtió en una pequeña disputa por imponer condiciones. Paul hacía lo que el partido le reclamaba: soltaba el brazo, aceleraba los intercambios y buscaba la red de fuego del ataque para no perderle pisada al número tres del mundo. Pero Zverev comenzaba a habitar el partido con mayor comodidad. El alemán regulaba las velocidades, escogía cuándo apretar y transitaba el set con una serenidad cada vez más evidente. El marcador permanecía abrazado, sin que ninguno lograra abrir una grieta. Tampoco aparecían oportunidades de quiebre.
Entonces, cuando terminaba el séptimo juego, la lluvia cayó sobre la pista y obligó a ponerle un paréntesis al encuentro. La interrupción fue breve. Al regresar, nada parecía haber cambiado en Zverev, que resolvió con autoridad su turno de saque para establecer el 4-4. Paul respondió de la misma manera y la igualdad se sostuvo hasta el desempate. Allí, el alemán jugó con demasiadas precauciones y Paul encontró el instante para animarse al contragolpe, inclinar la balanza y llevar la historia al tercer asalto.
El estadounidense gana cuatro juegos seguidos y tacha a Zverev
El tercer capítulo comenzó con cierta calma, sin sobresaltos para ninguno de los dos, que resolvieron con solvencia sus primeras apariciones al servicio. Zverev no mostraba señales de haber quedado afectado por lo sucedido en el set anterior y continuaba aferrado a su libreto, aunque el margen para esperar ya se había extinguido. En el cuarto juego encontró una vía para lastimar desde el fondo, inclinó los intercambios y empujó a Paul hacia el error. Tuvo tres chances de quiebre, pero el estadounidense logró apagar cada una de ellas. Del otro lado, el americano seguía sin hallar respuestas al servicio alemán y no conseguía fabricar una oportunidad de ruptura.
El equilibrio se quebró en el sexto game. Zverev estuvo más preciso al resto y, ayudado por una cadena de desaciertos de Paul, consiguió tomar el saque del local. Sin embargo, Tommy no se dejó arrastrar por el golpe, desplegó su arsenal y recuperó el quiebre con una derecha cruzada a la carrera. El estadounidense había encontrado una nueva energía y siguió castigando con sus aceleraciones. Una segunda ruptura terminó de inclinar la balanza a favor de Paul, que se mostró fino y selló la victoria por 6-4.
