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El atleta paralímpico, que estará presente en una exhibición en el Premier Padel de Milán, ha hablado sobre su inclusión en el deporte y el esfuerzo para que sea inclusivo.
El pádel sigue conquistando barreras y sumando seguidores entre todo tipo de personas. Además, el Inclusive Padel Tour reúne a personas con algún tipo de discapacidad en sus eventos, que son cada vez más exitosos. Alessandro Ossola, que jugará una exhibición el día de la final del Premier Padel de Milán, habló sobre su vida y su inicio en el mundo del pádel. El atleta paralímpico, que participó en los Juegos Paralímpicos de Tokio, comenta que se enamoró del pádel a primera vista y comenzó a practicarlo tras el accidente que le produjo la discapacidad.
Ossola y su amor por el pádel
Su amor por el pádel
“Antes del accidente jugaba al fútbol sala. Seguí haciendo deporte, pero echaba de menos el ambiente de vestuario, el aspecto lúdico, el juego. Probé el pádel y se me encendió la bombilla: enseguida me di cuenta de que es el deporte más inclusivo del mundo. El Inclusive Padel Tour contaba con seis parejas cuando empezó: ahora son 30, hemos recorrido Europa y el mundo, incluso con la participación de personalidades del deporte y el espectáculo. Quiero dar las gracias a Premier Padel y a la Federación Internacional de Pádel en la persona de Luigi Carraro por darnos la oportunidad de jugar en el Allianz Cloud. Esto es increíble para nosotros y significa dar luz y visibilidad a todo el movimiento”.
Pádel como deporte inclusivo
“En primer lugar, es fácil de aprender para los principiantes, mientras que, en lo que respecta a las personas con discapacidad, se reduce el riesgo de hacerse daño, ya que el movimiento dentro de la pista es limitado. El cristal es una ayuda adicional y la posibilidad de volver a botar la pelota permite que deportistas con y sin discapacitados puedan jugar en la misma pista“.
