Carlos Alcaraz y Frances Tiafoe ofrecieron un espectáculo vibrante en la exhibición “A Racquet at The Rock” en Nueva Jersey, donde se midieron mano a mano en un duelo repleto de momentos brillantes y emoción para la platea.
La exhibición, celebrada en el Prudential Center de Newark (Nueva Jersey), marcó el regreso de Carlos Alcaraz a la cancha luego de su ausencia por lesión en la fase final de la Copa Davis. Allí lo esperaba el estadounidense Frances Tiafoe, número 30 del ranking ATP, para un duelo amistoso que combinó tenis de alto nivel, buena vibra y espectáculo para los fanáticos. La jornada había empezado con un electrizante duelo entre Jessica Pegula y Amanda Anisimova. El evento forma parte de la preparación rumbo al 2026, permitiendo a los jugadores recuperar ritmo y acercarse al público norteamericano.
Alcaraz no puede con Tiafoe en Nueva Jersey
Tiafoe arrancó más suelto, imponiendo ritmo desde la devolución y presionando constantemente el segundo servicio de Alcaraz. Con su habitual despliegue atlético, el estadounidense mezcló potencia y creatividad, logrando un quiebre temprano que marcó el rumbo del set. Aunque el español conectó algunos puntos de gran calidad, todavía mostraba falta de ritmo competitivo tras su período de recuperación. Tiafoe aprovechó cada oportunidad y cerró la manga inicial con un 6-3.
Alcaraz encontró sensaciones rápidamente y elevó el nivel en el segundo parcial. Más firme en el fondo, más certero al contraatacar y con varias dejadas exquisitas, el murciano tomó el control del intercambio y comenzó a mover a Tiafoe por toda la pista. El quiebre llegó tras un juego muy disputado, y desde allí manejó el marcador sin sobresaltos. El público celebró sus puntos espectaculares, que le permitieron adjudicarse el segundo asalto con un 6-3.
El desempate decisivo subió la intensidad y regaló varios puntos de alta calidad. Alcaraz tomó una leve ventaja inicial, pero Tiafoe respondió con agresividad y se mantuvo siempre a tiro. En los momentos finales, el estadounidense se mostró más preciso, especialmente con su derecha cruzada, y aprovechó un par de errores del español para sellar el triunfo con un 10-7. Ambos cerraron el partido entre sonrisas y complicidad con la audiencia, fiel al espíritu de exhibición del evento.
