Marton Fucsovics consuma la victoria sobre el argentino Mariano Navone con remontada incluida (4-6, 6-4, 6-4) en su duelo por la segunda ronda del ATP 250 de Bucarest. El húngaro enfrentará al australiano O’Connell en los cuartos de final.
Navone, eliminado temprano en el Tiriac Open
Una gran oportunidad para Mariano Navone, continuando su camino en el Tiriac Open luego de una gran presentación en la primera ronda ante el serbio Laslo Djere, con una victoria en tres mangas. El argentino quería seguir adelante en esta semana en Bucarest, donde defendía la final alcanzanda en la edición pasada. En ese partido justamente iba a perder a manos de su rival de hoy, el húngaro Marton Fucsovics, quien en su estreno había eliminado sin sobresaltos al italiano Luca Nardi en sets corridos.
Buen inicio de Mariano
Algunas dudas para Navone en los primeros juegos de servicio, pero aún así consiguiendo firmar la primera rotura de la tarde, para irse al primer descanso con una ventaja de 2-1. Fucsovics recuperaba terreno casi de manera inmediata, pero luego no lograba confirmarlo con su propio saque y asé Mariano volvía a ponerse al frente en el marcador. Aprovechando esa diferencia, el argentino cerraría ese primer parcial por 6-4.
Fucsovics da vuelta la historia
Todo parecía encaminarse de manera inmejorable para Mariano, tomando también una rápida ventaja en la segunda manga, llegando a liderar por 6-4 y 3-1 como mayor diferencia. A partur de ese momento, el mejor pasaje de Fucsovics, bajo una constante llovizna que afectaba Bucarest pero que no hacía suspender las acciones. El húngaro recuperó la rotura otra vez en el sexto juego para poner el 3-3 y posteriormente, en pleno momento de confianza, acabar llevándose la manga por 6-4.
El tercer parcial iba a ser un subibaja emocional y también en el marcador, con seis quiebres consecutivos y un Fucsovics que estaría tres veces break arriba, sin confirmarlo, para entrar a la recta definitoria con una paridad absoluta en los números. Un final totalmente abierto, donde cualquier cosa podía pasar, pero en ese momento de dudas, la experiencia de Fucsovics pudo más para concretar un nuevo quiebre y estampar el 6-4 definitorio a su favor.