3 min de lectura
El tenista ruso se mostró muy contento en sala de prensa tras conquistar el título de campeón en el Miami Open, donde derrotó al italiano Jannik Sinner en dos mangas.
Hoy por hoy, Daniil Medvedev es el mejor jugador del mundo sobre pista dura. El tenista ruso conquistó ayer su primer trofeo de campeón en el Miami Open, segundo Masters 1.000 del año, tras vencer al italiano Jannik Sinner en la gran final. Esto supone el cuarto título en cinco finales consecutivas para el moscovita en un último mes y medio absolutamente inolvidable para él.
Tanto es así, que el nuevo número cuatro del mundo reconoció en sala de prensa que este es el mejor comienzo de temporada que ha tenido nunca, además de mostrar su amor por las superficies duras. Medvedev sostiene que la gran diferencia entre esta superficie y las demás es que en cemento no necesita jugar a su mejor nivel para ganar partidos. Algo que si le ocurre en tierra batida, donde el circuito ATP se parará durante los próximos dos meses. Un desafío para el bueno de Daniil, que confía en ser competitivo en la superficie que más le incomoda.
Impresionante comienzo de año
“Es el mejor comienzo de temporada de mi carrera. He ganado muchos torneos y puntos. Ojalá también hubiera habido un Grand Slam entre medias, pero en general, estoy muy contento y deseando mantener este nivel”.
Más dureza mental que física
“No tuve ningún problema físico, pero mentalmente no ha sido fácil. Este ha sido mi primer triunfo en un Masters 1.000 en más de año y medio. Por eso me sentí un poco rígido al final, especialmente cuando me rompió en el segundo set. Después del partido también sentí el calor y la humedad que hacía. Es por eso que escribí a la cámara ‘manos temblorosas’. Porque pensé que no podría escribir nada debido al estrés que tenía en todo el cuerpo”.
Un maestro de las pistas duras
“Me encanta jugar en pistas duras. Si todo el año se jugará en ellas, sería perfecto para mí, aunque entiendo que eso no sería justo. Siento que juego a mi mejor nivel en este tipo de superficies. Sé que puedo hacerlo muy bien en tierra o hierba, pero es aquí donde mi juego fluye más. En pista dura puedo no jugar bien y, aún así, sacar partidos adelante. Esa es una gran diferencia”.
Diferencias entre el año pasado y este
“Fue duro perder una final así contra Nadal en Australia. No fue fácil digerirla. Después tuve la operación de hernia tras Indian Wells y Miami. Había tenido un comienzo impresionante de año. Este año en Australia no jugué bien, pero me alegro haberle dado la vuelta desde Rotterdam. Siempre intento dar lo mejor de mí y trabajar duro. Nunca sabes cuando ese esfuerzo valdrá la pena, pero estoy contento de que sea ahora”.
Su nivel en tierra
“Sé que puedo jugar en tierra. Vencí a Novak (Djokovic) en Montecarlo hace unos años, en el mismo torneo en el que batí también a Tsitsipas. Eso es algo muy difícil de lograr en arcilla. Si en pista dura siento que no tengo que jugar perfecto para ganar partidos, eso no ocurre en tierra. Si no juego bien, perderé muchos partidos. Ojalá pueda hacerlo este año”.
El juego que tanto incomoda a Sinner
“Creo que mi juego no le deja pegar tan fuerte o conseguir tantos golpes ganadores. O quizá sea que yo soy capaz de leer mejor su juego que otros rivales. Pero cada vez está más cerca. En Rotterdam jugamos un gran partido y hoy fue el primero en conseguir un break. Ojalá sea capaz de seguir poniéndole en problemas porque estoy seguro de que seguirá llegando a las rondas finales de los torneos importantes”.
Volver a jugar Wimbledon y los Juegos Olímpicos
“Estoy muy contento. Cada torneo en el que puedo jugar es una alegría para mí. Tener la oportunidad nuevamente de mejorar mis resultados en Wimbledon es una sensación increíble, es el único Grand Slam en el que no he llegado a cuartos”.
