2 min de lectura
Mark Vervoort analiza su regreso al circuito en el ITF M25 Mataró. Tras dos años ejerciendo como entrenador, el tenista neerlandés decidió volver a la competición activa motivado por la sensación de tener metas pendientes, enfocando su energía en consolidar un proyecto sólido en la modalidad de dobles.
Ver esta publicación en Instagram
La felicidad de Mark Vervoort tras volver a competir al máximo nivel
Vervoort aporta veteranía y visión táctica a una faceta del juego que ahora comparte con un compañero más joven. Esta combinación de veteranía y juventud busca dar el salto del circuito ITF a los torneos Challenger a corto plazo.
Motivación para volver a competir
“Fue un sentimiento a final de año que tuve en Maia, haciendo de entrenador. Ya llevaba dos años trabajando con jugadores y sentí que tenía algo pendiente, algo que faltaba por experimentar, y fue lo que hizo que este año empezara a competir otra vez. Estoy muy contento con haber tomado esa decisión; vuelvo a estar en la rutina de la competición“.
La química y el trabajo en pareja
“Es importante tener la estabilidad de poder trabajar día a día con una pareja, y encima poder hacerlo con un chico que tiene la energía que tiene y valores fuera de la pista. Lo estoy ayudando tanto en la parte de la posición, en la táctica y en cerrar los ángulos, compartiendo mi experiencia. Él aporta frescura, energía, velocidad y ganas de mejorar”.
Entrenamientos y objetivos de futuro
“Trabajamos muchas cosas específicas: en la red, en el fondo, el saque, el resto y jugadas como pareja para estabilizar el juego juntos. Mi objetivo es disfrutar, mejorar y tener una vida disciplinada. De momento la idea es seguir a nivel ITF porque es lo que da el ranking, pero el objetivo para el año que viene es estar a nivel Challenger e intentar subir lo máximo posible”.
