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Apostolos Tsitsipas comparte sus reflexiones durante su presencia en el ITF de Roda de Barà. El técnico griego analiza la distancia actual respecto al calendario de su hijo Stefanos, los factores físicos y mentales que han condicionado el rendimiento del tenista y la complejidad de las relaciones en el deporte de élite.
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Gestión física, experiencia y el rol de la familia en la élite
Pese a mantener cierta distancia profesional en la actualidad, Apostolos sigue muy conectado al entorno de Stefanos Tsitsipas. Con una visión analítica del circuito, el entrenador confía plenamente en la madurez y la capacidad de su hijo para regresar al máximo nivel del tenis mundial.
Distancia estratégica y la clave de las lesiones
“Ahora mantengo cierta distancia respecto a su calendario competitivo, pero hablo con el equipo y tengo mucha comunicación con Stefanos. Tiene la experiencia necesaria para tomar las decisiones correctas y, si me necesita, estoy cerca. Su bajada de rendimiento se debió principalmente a una lesión; cuando estos jugadores no están al cien por cien físicamente, la mente se ve afectada. Al final, todo es cuestión de una buena planificación y mantenimiento porque el circuito es muy largo. Si trabaja duro e inteligente, estoy seguro de que puede volver a estar arriba“.
La dinámica del entrenamiento y el debate sobre el entorno
“Stefanos ya tiene mucha experiencia, sabe lo que se necesita para ganar y cómo volver a lograrlo. Aunque ahora busque la calidad exacta que necesita en su juego, estoy seguro de que volveré a entrenarlo en el futuro cercano. El ‘coaching’ es dinámico; el jugador busca inspiración según el momento de su carrera. No estoy de acuerdo con quienes tildan de ‘tóxico’ su entorno. Hoy en día se usa mucho esa palabra, pero es simplemente la vida. En la sociedad moderna cada uno tiene su carrera y sus metas, y a veces se priorizan los objetivos antes que las relaciones”.
