2 min de lectura
Mari Paz Alberto, quien disputa el ITF W35 de Tauste, analiza su arraigo con la cita aragonesa, el balance de su paso por el tenis universitario estadounidense y el exigente aprendizaje mental que supone competir en el formato por equipos.
Ver esta publicación en Instagram
El análisis del gran 2026 de la madrileña Mari Paz Alberto
Tras completar un nuevo ciclo competitivo en el extranjero, Alberto regresa a un escenario conocido y cercano a su hogar. Su experiencia internacional ha transformado su manera de gestionar las emociones en la pista, dotándola de herramientas esenciales para canalizar la presión en favor de su juego.
Fidelidad al torneo y balance en Estados Unidos
“He decidido disputar el ITF de Tauste porque la gente es súper maja, son muy acogedores y las pistas de cemento me gustan; además, ya vengo rodada de Estados Unidos. Me pilla cerca de casa y este es el tercer año que lo juego. A mi temporada universitaria le pongo un 8 y medio o un 9. La empecé súper bien; al final no me fue tan bien, pero lo recuerdo como uno de mis mejores años en lo tenístico y en lo personal”.
La responsabilidad de jugar por equipos
“Jugar para un equipo es muy importante; estamos acostumbradas a competir solo para nosotras mismas. Tener que jugar para más gente me pone un poco más de presión, pero porque me importa más. Individualmente si pierdes, pierdes para ti, pero en equipo influyes en personas que te apoyan y te quieren. Me ha costado adaptarme, pero vas trabajando mentalmente para manejar la presión, pensar en el grupo y disfrutar en vez de sufrir”.
Éxitos pasados y metas futuras
“Lograr el campeonato de Madrid Sub-18 hace tres años fue muy bonito; era más pequeña y significaba un sueño para mí, lo recuerdo con mucha ilusión. Una vez terminada la carrera, ojalá siga creciendo como persona, tenísticamente y en los estudios. Espero que el futuro me depare lo mejor”.
