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Lucas Matute y Aitana Armesto valoran la gran oportunidad de competir en el ITF J100 que acoge el Club Tennis Barcino. Las jóvenes promesas del club barcelonés analizan lo que supone jugar un torneo internacional de alto nivel en las pistas donde entrenan a diario, repasan sus inicios deportivos y detallan sus rutinas de entrenamiento.
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La alegría de los jóvenes jugadores del Club Tennis Barcino por disputar un torneo ITF en su club
Disputar un torneo internacional de la Federación Internacional de Tenis en su propio club representa un estímulo de enorme valor formativo para ambos jugadores. Arropados por sus familias, socios y compañeros de escuela, Matute y Armesto aprovechan la cercanía de las instalaciones y el perfecto conocimiento de las pistas para ofrecer su mejor versión competitiva.
La experiencia de Lucas Matute: arraigo, evolución y método de trabajo
“Tener este torneo en mi club es un auténtico privilegio porque he estado aquí toda mi vida: juego delante de mi gente, con mis amigos y con todo el público apoyándome; da gusto ver este nivel de partidos y la gran organización. Me hice socio a los tres años gracias a mi padre, empecé en los campus de verano y, aunque tiré hacia el fútbol, no dejé las clases particulares hasta que en categoría benjamín me centré de lleno en el tenis”.
“Entré a la escuela de competición para viajar, competir y disfrutar. Actualmente entreno cuatro días a la semana a partir de las cuatro de la tarde: hacemos media hora de calentamiento con nuestra preparadora física Maite, dos horas intensas de pista con compañeros que van a tope y rematamos con una hora extra de físico”.
La visión de Aitana Armesto: apoyo cercano y constancia cadete
Por su parte, Aitana Armesto destaca el honor de ser anfitriona: “Es una gran oportunidad disputar un torneo internacional en mi club con este nivel. Además de estar cerca de casa y ser un entorno familiar, cuento con el apoyo de mis entrenadores, compañeros y familia, con la ventaja añadida de competir donde entreno siempre. Juego en el Barcino desde los siete años, soy cadete de primer año y entreno cuatro días semanales combinando dos horas de tenis con una de preparación física”.
