2 min de lectura
El tenista checo analizó ante los medios de comunicación su derrota en la final del Miami Open, producida ante el italiano Jannik Sinner en la que ha sido su primera final de Masters 1.000.
Lehecka confía en seguir mejorando tras perder la final en Miami
Jiri Lehecka se tuvo que conformar con el puesto de subcampeón en el Miami Open. Algo entendible, por otra parte, si al otro lado de la red se encuentra un Jannik Sinner intratable en este tipo de encuentros y que derrotó al checo por un doble 6-4.
Pese al amargo regusto que le deja perder su primera final de Masters 1.000, Lehecka solo puede sacar conclusiones positivas de estas dos semanas que le dejan en el número 14 del mundo, su mejor ranking de siempre. En declaraciones recogidas por la web oficial de la ATP, el jugador centroeuropeo insistió en la idea de que este tipo de encuentros le ayudarán a mejorar como jugador a largo plazo, y tras un torneo en el que pudo sacar el máximo partido a sus mejores golpes, con su potente servicio como principal referencia.
Mucho camino por recorrer
“Creo que partidos como el de hoy, ante estos tipos, me muestran que sigo teniendo un gran margen de mejora. Creo que hice un muy buen torneo. Me siento muy satisfecho con mi juego. Hoy, sin embargo, volví a comprobar el camino que me queda por recorrer. Necesito seguir mejorando cada día si quiero ser capaz de vencer a estos jugadores en las rondas finales de los grandes torneos, como los Masters 1000 y los Grand Slam“.
Confianza en sus mejores armas
“He logrado imponer mis armas principales en todos estos partidos. Es algo en lo que he estado trabajando durante las últimas semanas y meses. Me encantaría conservar mi servicio durante todo el año, pero eso es imposible. Jannik ha hecho grandes juegos al resto, y durante todo el partido he sentido que me colocaba bajo una presión cada vez mayor“.
Más cerca que en sus duelos previos
“Hoy he competido mejor que en París, estaba concentrado en no repetir los mismos errores de entonces. Debía usar mi primer saque como un arma y subir algo más a la red. El año pasado, en Roland Garros, sentí que las condiciones fueron muy complicadas para mi estilo de juego. Jugamos bajo techo, en la pista Suzanne-Lenglen, con una humedad altísima y pelotas muy pesadas. Mi sensación es que él tenía todas las armas en aquel momento. No podía hacer daño con mi saque. Siempre que jugaba un buen golpe, él tenía tiempo suficiente para responder“.
Ahora, la tierra
“He llegado a la final, así que el trabajo previo a Montecarlo será más sencillo gracias a la confianza que siento. Al mismo tiempo, no hay mejor lugar para comenzar la temporada de arcilla que Montecarlo. El lugar es maravilloso y me gusta estar allí todo el tiempo que pueda“.
