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Rafael Jódar sacude los cimientos en China. El español, de apenas 20 años, derribó al campeón de 2019 y se metió en la final del Masters 1000 de Shanghái. 6-3, 6-4 el código del triunfo para citarse con Davidovich en la última ronda.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| R. Jódar ✓ | 6 | 6 | 2 |
| D. Medvedev | 3 | 4 | 0 |
Jódar cruza el umbral de los gigantes en el Masters de Shanghái
La última plaza a la final del Rolex Shanghai Masters 2026 se definía entre Daniil Medvedev (6°) y Rafael Jódar (13°). El ruso, campeón en 2019 y quinto sembrado del cuadro, aterrizaba en la penúltima ronda por segundo año consecutivo después de vencer en tres actos al siempre complicado Tommy Paul. En una temporada discreta por lo que su nombre representa, Medvedev disputaba su tercera semifinal de Masters 1000.
Del otro lado emergía el talentoso Jódar, que en su primer año profesional ya contaba con dos semifinales en esta categoría. El joven madrileño debió atravesar un camino de máxima exigencia, remontando los cuatro partidos previos y colándose entre los cuatro mejores tras superar a Casper Ruud. Era la primera vez que estos dos protagonistas chocaban en el circuito ATP.
El desparpajo del español rinde frutos en el primer set
La central de Shanghái apenas empezaba a entrar en calor cuando Rafael Jódar tuvo que sobrevivir a un primer juego interminable. El español consiguió sostener su servicio y abrió un capítulo que prometía tensión. Medvedev contestó con un turno impecable, pero el joven madrileño fue soltándose, ganó terreno al resto y encontró la primera brecha en el cuarto game. El quiebre encendió la respuesta del ruso, que salió a recuperar lo perdido con una devolución incisiva y una intervención decisiva en la red. La igualdad devolvió el suspenso al set, aunque Jódar no estaba dispuesto a ceder el mando. Volvió a cargar con profundidad, empujó a Medvedev hacia atrás y consiguió una segunda ruptura que cambió otra vez el escenario.
Con el 4-2 a su favor, todavía tuvo que resistir una última embestida: salvó una bola de break y se escapó hasta el 5-2, cada vez más cerca de la meta. El cierre, sin embargo, no fue nada sencillo. Medvedev intentó aferrarse al parcial, pero Jódar mantuvo el pulso, jugó con valentía los puntos decisivos y se adjudicó el set por 6-3.
Jódar enseña su potencial y baja a Medvedev
Jódar no dejó que se enfriara el impulso conseguido en el primer parcial. Salió a buscar más con su derecha, tomó la iniciativa desde el fondo y volvió a vulnerar el servicio de Medvedev para abrir el segundo set con una ventaja temprana. La confirmación llegó sin sobresaltos: el español sostuvo la profundidad de sus golpes y se adelantó con firmeza en los intercambios. El ruso reaccionó en el cuarto juego, encontró respuestas para desactivar las aceleraciones del madrileño y recuperó terreno. Después de repartirse los siguientes turnos de saque, Jódar volvió a apretar el acelerador.
En el séptimo game se adueñó de la devolución, no le concedió puntos a Medvedev y concretó una nueva ruptura que lo dejó a las puertas de la victoria. Un ace le permitió ratificar la ventaja y colocarse 5-3, a un solo juego de la final. Sin dejarse arrastrar por la cercanía del objetivo, el español mantuvo el enfoque y encontró el golpe perfecto para ponerle punto final al encuentro: un passing paralelo extraordinario que selló su clasificación.
