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El chileno Nicolás Jarry venció 6-7(1), 7-5 y 6-3 a Thiago Seyboth Wild en la tercera ronda del ATP Masters 1000 de Miami. En busca de la siguiente instancia, deberá superar a Casper Ruud.
Jarry suma su segundo triunfo en Florida
Nicolás Jarry y Thiago Seyboth Wild chocaban por un lugar entre los dieciséis mejores del torneo estadounidense. El chileno, de gran 2023, aún no logró reencontrarse con su mejor versión. Si bien alcanzó la definición en Buenos Aires y debutó con éxito en Miami, se despidió en las primeras de cambio de Río e Indian Wells. Por su parte, el brasileño, atraviesa un muy destacable presente sobre canchas rápidas. Contando su paso por Estados Unidos, lleva ocho victorias, tan solo dos sets perdidos y victorias sobre Fritz, Khachanov y Wolf.
El brasileño trabaja para aventajarse
Como era de esperar, el partido comenzó parejo, sin una tendencia clara de superioridad. Tanto Seyboth Wild como Jarry, se mostraron firmes y ganaron sus primeros juegos de saque con autoridad. Tras ello, el chileno sorprendió con varios winners y obtuvo tres break points. Sin embargo, desde atrás, el brasileño reaccionó increíblemente para revertir la situación y hacerse de confianza. Desde ahí, no se sacaron diferencia y todo indicaba que se definía en un desempate. De todas formas, sobre el final, Jarry volvió a crear chances, teniendo la posibilidad de convertir y servir para set. Seyboth Wild, nuevamente astuto, no se desesperó y salió adelante para forzar un tie-break. Allí, el brasileño marcó distancia desde el inicio y se lo llevó con contundencia por 7-6(7-1).
El chileno pone tablas y remonta
A diferencia del anterior, el segundo fue más cerrado. Ambos priorizaron sus turnos y empujaron el partido desde ahí. Estuvieron tan firmes, que ninguno logró encontrar la llave para destrabar el partido. Sin sufrir, parecía que todo nuevamente terminaba en un tie-break. Sin embargo, en el onceavo game, Seyboth Wild cometió errores y Jarry se nutrió de ellos. Necesitando tan solo de una bola de break, selló el empate por 7-5.
Posiblemente por los nervios, en el tercero decidieron resguardarse en sus saques. Durante los primeros juegos, fueron efectivos y no sufrieron. De todas formas, llegando al final, el chileno impuso jerarquía y creó, absolutamente de la nada, una chance de quiebre. Envalentonado, la convirtió y se adelantó por 4-2, logrando el enfurecimiento de su rival. Finalmente, con su mejor arma y calmo, lo cerró por 6-7(1), 7-5 y 6-3.
