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Imanol López Morillo: “Venir a Santander siempre es especial porque estoy como en casa con la familia”

Imanol López Morillo: “Venir a Santander siempre es especial porque estoy como en casa con la familia”
Imanol López Morillo durante la entrevista | Foto: ITF Santander

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Imanol López repasa sus sensaciones durante su participación en el ITF de Santander. El tenista valora el inmenso cariño que recibe en la capital cántabra, el vínculo tan especial que mantiene con su familia de acogida local, el balance de su temporada y la mentalidad con la que afronta cada desafío en el circuito.

 

 

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La evolución del tenis Imanol López Morillo con el paso de los años

Competir en la Real Sociedad de Tenis de La Magdalena es una parada innegociable en el calendario de López Morillo. El excelente trato del club, la calidad de las instalaciones y el arropo humano convierten este torneo en una cita indispensable donde se siente como en su propia casa.

Conexión cántabra, análisis de temporada y finales pasadas

Venir a Santander siempre es especial porque estoy como en casa con la familia; el trato, la atención, las instalaciones y la comida lo hacen único. La conexión con Geni y la familia surgió en unos cuartos de final donde iba perdiendo 1-4 en el tercero; en un cambio de lado le di mi muñequera al pequeño Geni González y le dije que no se lo dijera a nadie porque no tenía más”.

“Desde ahí todo fue tan natural que cada año soy como un hijo más en su familia. Esta temporada en cuanto a resultados ha sido regular, pero busco la consistencia y no bajar de un nivel medio alto, y creo que voy por buen camino. Respecto a las dos finales anteriores, coincidió que jugamos bajo la lluvia con condiciones muy lentas y resbaladizas que no beneficiaban mi estilo, pero sumo dos finales más y tengo más ganas de llegar a otra para rematar”.

Madurez en pista, la vida en el circuito y salud física

En pista me quejo a veces, pero al siguiente punto estoy al 200% dejándome la vida; intento quejarme menos y jugar de forma más inteligente y fácil sin perder mi esencia. En el circuito lo que más echo de menos es a mi familia y la comida. Me considero un privilegiado porque el trabajo duro y la disciplina hacen que las lesiones me respeten. Me levanto cada mañana sabiendo que esto es mi vida, con ganas de seguir creciendo y disfrutando con la gente que me quiere“.

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