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Hernán Casanova explicó sus impresiones durante su participación en el ITF M25 de Dénia. El tenista argentino repasa los motivos de su estancia en España, la recuperación tras su lesión a principio de temporada, el valor de sus finales Challenger y su madurez profesional a los 32 años.
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El gran balance de Hernán Casanova a su temporada 2026
Establecido en Barcelona como centro de operaciones durante sus giras europeas, Casanova ha transformado las adversidades del año en un impulso competitivo. Tras superar un periodo de inactividad por lesión, el argentino atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera.
Base en España y balance de la temporada
“Decidí jugar en Dénia porque cuando estoy por Europa mi base es Barcelona. Tengo muchos amigos allí de hace años, me quedo en casa de un amigo, entreno y, además, España es un país grandioso. El balance de 2026 está siendo muy bueno. Arranqué muy mal el año por una lesión en la mano que me tuvo entre cinco y seis meses parado, pero haberlo superado me ayudó a estar más ordenado, motivado y con muchas ganas de volver. Creo que está siendo uno de los mejores años de mi carrera“.
Finales Challenger y la realidad del circuito
“Este año sumé dos finales en el circuito Challenger, en Santos y Quito. En la segunda faltó un poco más de convencimiento, pero nunca había alcanzado dos finales Challenger en un mismo año y hay que sacar lo positivo. Respecto al circuito, el prize money va aumentando poco a poco, aunque sigue siendo insuficiente para los grandes gastos que afronta un tenista sudamericano en Europa o un europeo en Sudamérica. A mis 32 años, mientras me sienta bien físicamente y me vea competitivo, mi único sueño antes de colgar la raqueta es disfrutar al máximo cada vez que entro a la cancha“.
