Gusti Fernández, multicampeón de Grand Slams en el tenis en silla de ruedas, realizó una conferencia de prensa en el marco de una exhibición de la que será protagonista en el Argentina Open. En la charla con los medios, habló sobre el crecimiento del deporte adaptado dentro del espectáculo. También de su historia personal y en cómo ha inspirado a los demás.
La potente reflexión de Gusti Fernández sobre la discapacidad y el éxito en el tenis
Gusti Fernández es una eminencia del tenis. Campeón en siete oportunidades de Grand Slam como singlista y en cinco en el dobles, siendo la más reciente la corona obtenida en el Open de Australia, cumple un rol muy importante más allá de lo que ha logrado en las canchas. Porque a la vez que compite y busca ser mejor cada semana, también asumió una misión de difundir y darle el lugar que le corresponde al tenis en silla de ruedas.
Una oportunidad más para realizar esto tendrá lugar este sábado en el Argentina Open. Al término de las semifinales del dobles, Gusti disputará en la Cancha Central Guillermo Vilas una exhibición. En ella, tendrá como compañero a Federico Coria y se medirá en un match tiebreak contra el ganador de la semi argentina entre Máximo González y Andrés Molteni contra Andrea Collarini y Nicolás Kicker.
El objetivo de todo esto es darle un lugar de difusión mayor al tenis en silla y así lo explicó el cordobés en conferencia de prensa desde el Buenos Aires Lawn Tenis. En definitiva, habló sobre como viene trabajando junto con sus colegas para eso, de su propia historia y el mensaje que le gustaría que le quede al público.
El crecimiento del tenis en silla durante los últimos años
“Inevitablemente esto va creciendo y eso es bueno para todos. Creo que está genial que suceda. El tenis en silla ya es grande hace rato, el tema es que nunca tuvo la difusión o siempre costó tener el espacio para poder mostrarlo apropiadamente y que la gente lo entienda un poco más. Que tenga su lugar, obviamente menor porque así corresponde, pero dentro de la estructura ATP”.
“El tenis en silla se ganó su lugar para mostrarse y tener una parte del show. Año tras año fue creciendo considerablemente y que hace que muchos jugadores lo intenten. Hubo siempre un montón de jugadores, pero el problema es el profesionalismo o el grado de inversión que se puede hacer para llegar a determinado lugar. En su momento al ser ocho jugadores en los Grand Slams era más complicado, ahora somos 16. Hay mucha más inclusión en el circuito ATP fuera de los Grand Slams”.
Su trayectoria deportiva como ejemplo de lucha y de vida
“Si desde mi ejemplo, en lo que traté de hacer por mi vida y mi desarrollo personal, el deseo y el sueño que siempre fue ser tenista profesional, hay otra gente que se siente iluminada o inspirada, bienvenido sea. Siempre voy a estar a favor de aportar o ayudar si alguien logra ver un ejemplo. Por ahí es difícil ponerse en ese rol. Yo hice mi carrera de acuerdo a lo que sentía y a lo que deseaba. Si eso irradia algo que la gente percibe y te demuestra, bienvenido sea. Yo voy a estar siempre a favor de hacerme cargo de eso”.
Un mensaje para las personas con discapacidad y su historia personal
“Una persona con discapacidad tiene que aprender a soñar, aprender a creer, no tenerse contemplación por las cosas que pueden haber pasado a lo largo de la vida. Creer en uno mismo, creer en lo que uno puede hacer y de esa forma se genera una inclusión real de todas las partes. Tanto del entorno, que entonces tiene real expectativa y no, dicho mal y pronto, lástima, y que busca que esa persona ambicione y logre desarrollarse como persona y a luchar por lo que uno quiere, por sus sueños”.
“Yo no iba a un club especializado en tenis en silla de ruedas, yo iba a clubes comunes con chicos convencionales. Alguien tenía la expectativa en mí de que yo podía jugar al tenis y de esa manera se empezó a construir. A partir de las expectativas y las exigencias, independientemente de lo que te haya pasado, creo que pueden surgir un montón de cosas como en este caso, que fue mi sueño. Yo creí en mí, mi familia creyó en mí, tuve gente alrededor que esperaba cosas de mí y a partir de ahí se empezaron a crear las situaciones”.
El objetivo que tiene más allá de su carrera en el tenis
“Queremos dejar una base para que el deporte en silla se asiente y se le dé el espacio, no solamente como una cuestión social, sino también profesional. Nosotros entrenamos mucho, durante mucho tiempo y jugamos alrededor de 20 torneos al año. Hacemos un esfuerzo y un sacrificio específico, al igual que un tenista convencional. Eso es lo que queremos mostrar hace muchos años y que la gente lo vea de esa forma”
“Yo siempre digo, por ahí no es tan entretenido de ver y eso no lo voy a poder suplantar nunca, pero sí creo que a nivel espectáculo y a nivel capacidad deportiva, tiene un valor muy grande y eso es lo que creemos nosotros. Cuando logremos que la gente sea realmente consciente de eso, el deporte va a crecer y va a tener el lugar que amerita. Vamos a tratar de lucharlo para generar una mejor base. Para que el tenis en silla sea una posibilidad concreta de desarrollarse profesionalmente”.
