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Gonzalo Villanueva conversó sobre sus impresiones durante su participación en el Challenger de Segovia. El tenista argentino repasa los motivos de su salto de la tierra batida europea a la superficie rápida, los importantes cambios que han impulsado su rendimiento en 2026 y la positiva evolución del circuito sudamericano, especialmente en lo que respecta a la categoría Challenger.
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El gran sueño que persigue el veterano tenista argentino Gonzalo Villanueva
La decisión de Villanueva de competir en la cita segoviana respondió a la oportunidad de acceder directamente al cuadro principal y evitar la fase previa. En una temporada marcada por la superación de momentos de incertidumbre, el jugador argentino atraviesa uno de sus picos de forma más sólidos.
Transición a pista rápida y claves de su buen momento
“Venía de jugar en tierra batida en Italia, pero me siento cómodo en pista rápida y veía opciones claras de entrar directo al cuadro principal para evitar la qualy, lo cual es clave al acumular bastantes partidos. Hago un balance muy positivo de este 2026; empecé un poco desorientado tras separarme de mi anterior entrenador, pero tras cambiar de técnico, hacer una buena pretemporada y ajustar el modelo de raqueta, todo se ha acomodado. Alcanzar mi primera final Challenger me demuestra que este cambio de aire me ha sentado de maravilla”.
Proyección, ventajas en Sudamérica y el camino hacia el top 300
“Inspirándome en compañeros como Marco Trungelliti, creo que si sigues intentándolo siempre tendrás una oportunidad; mi gran sueño profesional sería alcanzar el top 100. Por otro lado, la proliferación de torneos Challenger en Latinoamérica ayuda muchísimo a los jugadores de la región al permitirnos competir cerca de casa y con mejores condiciones. De cara al cierre del año, mi objetivo inicial estando cerca del puesto 400 era finalizar dentro del top 300, una meta que ya tengo a tiro”.
