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José Luis Sangroniz analiza su participación en el torneo absoluto del circuito IBP en las instalaciones del C.M.T. Covaresa de Valladolid. El veterano jugador repasa la emoción de volver a las pistas donde creció, su paso formativo por Estados Unidos, la compatibilización del trabajo de oficina con la pista y su motivación en las categorías veteranas.
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Vuelta a casa, balance formativo y pasión competitiva por parte de José Luis Sangroniz
La semana grande de Valladolid en Covaresa, combinando el AS Young Tour SLAM y el torneo IBP, ha supuesto un reencuentro muy especial para Sangroniz. Aprovechando sus días de descanso, el tenista vallisoletano regresa a sus orígenes para disfrutar de la competición y poner en valor el impulso que este circuito otorga al tenis base nacional.
Regreso a Valladolid, valor del circuito IBP y etapa universitaria
“Fue una sorpresa porque siempre intento coordinar mis viajes con torneos y justo coincidió que lo vi en la web; paso poco por Valladolid últimamente y tuve la suerte de poder juntar mis vacaciones para jugar en las pistas donde empecé desde que tengo memoria, lo que resulta muy especial. El circuito IBP destaca por su organización y facilidad de calendario, además de impulsar el tenis en toda España llevando torneos con dotación económica a ciudades y pueblos pequeños, fomentando el tenis base“.
“Empecé aquí, luego me fui con una beca deportiva a Estados Unidos, pasé por Madrid y ahora vivo en Barcelona. Recomiendo la universidad estadounidense a todo el mundo: no hace falta un nivel extraordinario para encontrar opciones y fueron los mejores cuatro años de tenis y de mi vida”.
Rutina laboral, circuito ITF +30 y superación de lesiones
“Ahora soy oficinista y trabajo ocho horas al día en la oficina, pero me escapo por las tardes dos o tres días por semana y compito los fines de semana por equipos en Cataluña. El circuito ITF +30 me ha vuelto a meter de lleno en la competición y me motiva para entrenar y medirme con compañeros en torneos, combinándolo con los IBP mientras siga ganando partidos. Lo más duro en mi trayectoria han sido las lesiones largas, con dos parones de año y medio o dos años sin jugar; estar sano y jugar al tenis influye de forma completamente positiva en mi vida”.
