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Luego de un comienzo cuesta arriba, Tomás Etcheverry rozó la perfección en el segundo asalto y encontró el quiebre clave en la recta final para abrirse camino en el ATP de Houston.
Etcheverry prevalece en un cruce de alto voltaje
La primera ronda del ATP Houston 2026 albergaba un duelo entre dos tenistas argentinos que llegaban en distinta sintonía. De un lado de la red se encontraba Tomás Etcheverry (31°), número dos de su país y sexto preclasificado del torneo, que llegaba con la confianza en alza luego de su travesía en Miami, donde perdió en tercera ronda ante el local Tommy Paul.
Enfrente, Federico Gómez (182°), que volvía a disputar un cuadro principal en el circuito mayor tras superar la fase clasificatoria. No se registraban enfrentamientos entre los protagonistas, lo que hacía más interesante el asunto. Etcheverry se presentaba como favorito en esta cita, mientras que Gómez buscaba dar el golpe de la jornada.
Gómez despliega su potencia para doblegar a su compatriota
El primer set comenzó con paridad y puntos largos, en un trámite equilibrado entre Tomás Etcheverry y Federico Gómez. Sin embargo, a partir del tercer game, el tenista de Merlo tomó el control con un juego más agresivo desde el fondo, imponiendo su potencia para marcar diferencias. Gómez logró el quiebre en el cuarto juego sin ceder puntos y lo confirmó con un turno de saque igual de sólido. Envalentonado, mantuvo la intensidad en la devolución, volvió a romper el servicio de su rival y dominó con claridad para quedarse con el parcial por un contundente 6-1.
El platense siembra confianza y toma el control del partido
El segundo set tuvo un desarrollo similar, pero esta vez con Tomás Etcheverry como protagonista. El platense ajustó su juego, tomó la iniciativa y se mostró mucho más suelto en los intercambios, neutralizando el impulso de Federico Gómez. Con un inicio impecable, sostuvo su saque sin ceder puntos y encadenó ocho consecutivos, logrando un quiebre temprano para colocarse 3-0. Aunque Gómez descontó en el cuarto game, Etcheverry se mantuvo firme en el trayecto, volvió a quebrar en el sexto juego sin conceder unidades y firmó una actuación casi perfecta, cediendo apenas dos puntos en todo el set para llevárselo por 6-1.
Etcheverry aprovecha su oportunidad y se adueña del triunfo
La manga decisiva presentó un desarrollo mucho más parejo, donde los protagonistas resolvieron con claridad en los primeros juegos, sin sufrir contratiempos en sus turnos de saque. La primera oportunidad de quiebre llegó en el quinto game, cuando el platense logró incomodar a su compatriota, aunque no pudo capitalizarla. Con el correr de los juegos, la tensión se mantuvo hasta la recta final, donde Etcheverry hizo valer su mejor momento. En el noveno game, el número dos de Argentina se desenvolvió en la devolución, tomó mejores decisiones y consiguió un quiebre esencial. Finalmente, el platense se hizo cargo del saque y abrochó la victoria con un 6-4.
