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Balance desigual para los españoles en el ATP Estoril. Un brillante Pablo Carreño sacó pasaje a los octavos de final y Daniel Mérida se despidió en la ronda inaugural tras un duro revés.
La jornada del ATP 250 de Estoril tenía un marcado protagonismo español. Pablo Carreño y Daniel Mérida salían a escena con el objetivo de avanzar a los octavos de final y prolongar el buen momento que ambos atravesaban, aunque desde realidades muy diferentes. La experiencia del asturiano y el despegue del joven madrileño prometían captar buena parte de la atención en el torneo portugués.
Carreño, ex número 10 del mundo y uno de los nombres más importantes del tenis español en la última década, iniciaba su camino frente al lituano Vilius Gaubas. Por su parte, Mérida llegaba con la confianza por las nubes tras conquistar en Umag el primer título ATP de su carrera y afrontaba un exigente debut ante el francés Kyrian Jacquet.
Carreño lidera la jornada española en Estoril
El debut de Pablo Carreño no pudo ser mejor. El asturiano, octavo preclasificado del torneo, dominó el partido de principio a fin, exhibiendo una solidez notable para derrotar a Vilius Gaubas. Impecable en cada juego de devolución, el español de 35 años no permitió que el lituano se desenvuelva en el servicio y concretó cuatro quiebres para firmar un 6-1 en el primer set. A pesar de la mejora de su rival en el segundo parcial, Carreño se mantuvo firme en lo propio, estableció una nueva ruptura en el segundo game y gestionó la ventaja para adueñarse del triunfo con un 6-3 decisivo.
Mérida se despide con amargura
Daniel Mérida no pudo sostener el nivel y terminó cayendo en tres mangas ante Kyrian Jacquet. El joven madrileño se impuso con autoridad en el set inaugural, haciendo valer sus condiciones al resto para romper tres veces el saque del francés y construir un impecable 6-1. Lejos de sentirse afectado por el golpe, Jacquet respondió con la misma moneda y se lució en el segundo parcial, concretando tres quiebres para dibujar un 6-1 en 22 minutos. El último capítulo tuvo un desarrollo más equilibrado. Mérida golpeó primero y sacó para partido, pero el francés dio vuelta el score con dos rupturas al hilo y selló la victoria con un 7-5.
