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Novak Djokovic ofreció una de las actuaciones más convincentes de la segunda ronda al imponerse con absoluta autoridad sobre Stefanos Tsitsipas. El serbio volvió a mostrar un tenis de altísimo nivel y ratificó su condición de gran candidato en Wimbledon.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| S. Tsitsipas | 3 | 4 | 2 | 0 |
| N. Djokovic ✓ | 6 | 6 | 6 | 3 |
Djokovic desarma a Tsitsipas en el césped británico
La segunda ronda de Wimbledon ofrecía un duelo con aroma a instancias decisivas. Novak Djokovic y Stefanos Tsitsipas volvían a verse las caras en un Grand Slam por cuarta vez, aunque por primera sobre el césped del All England Club. Los antecedentes eran contundentes: el serbio se había impuesto en los tres cruces previos en Majors y dominaba el historial general por un amplio 12-2. Ambos llegaban con buenas sensaciones tras superar con éxito el debut. Djokovic tuvo que exigirse para dejar en el camino a Yibing Wu, mientras que Tsitsipas mostró una versión muy sólida frente al francés Hugo Gaston.
Sin embargo, la experiencia en Wimbledon marcaba una diferencia notable: el balcánico perseguía su octavo título en Londres, mientras que el griego nunca había logrado superar la barrera de los octavos de final.
El serbio empieza a mandar con su jerarquía
El encuentro comenzó bajo el dominio absoluto de los servicios. Djokovic y Tsitsipas resolvían con autoridad, acortaban los puntos y apenas dejaban espacio para los intercambios desde el fondo. Sin embargo, al serbio le bastó una mínima fisura para inclinar el parcial a su favor. Novak elevó la intensidad en la devolución, encontró profundidad con sus golpes y capitalizó el primer quiebre del partido. El griego dispuso de tres oportunidades para recuperar el terreno perdido, pero se topó con la sangre fría del ex número uno del mundo, que enlazó cinco puntos consecutivos en un momento de máxima presión.
Respaldado por un servicio implacable y un revés que hacía estragos, Djokovic administró la ventaja con autoridad y abrochó el primer set mediante un 6-3.
Nole encuentra soluciones en la devolución
La segunda manga arrancó bajo la misma dinámica, con ambos jugadores sacándole brillo al servicio para establecer los primeros dígitos. Pocas eran las demandas que se presentaban en el duelo, producto de la solidez que exhibían los protagonistas. Djokovic aprovechaba sus opciones y construía los ataques desde la segunda pelota, generando amplitud para desbordar al griego. A su vez, Tsitsipas respondía con la misma firmeza y marcaba diferencias cuando se disponía a lastimar con sus armas. Era sencillo decir que Stefanos necesitaba ser más agresivo al resto, pero se le hacía muy difícil encontrar una grieta en el tenis de Nole.
Cuando parecía que no había lugar para un quiebre, Djokovic desplegó todo su repertorio en la devolución y consiguió romper el saque de Tsitsipas. Impecable en su siguiente juego de servicio, el serbio ratificó el break para adueñarse también del segundo set por 6-4.
Autoridad total de Djokovic para tachar a Tsitsipas
El tercer set nació con la ilusión de un nuevo pulso entre dos jugadores que seguían firmes con el servicio. Durante los primeros juegos, Tsitsipas logró sostener el equilibrio, pero esa sensación duró poco. Djokovic comenzó a adueñarse de los intercambios con una calma asombrosa, neutralizando cada intento de agresión del griego y obligándolo a jugar siempre un golpe más. La resistencia de Stefanos se fue desgastando hasta quebrarse por completo cuando el serbio encontró la primera ruptura.
A partir de allí, el encuentro tuvo un solo dueño. Djokovic jugó con la autoridad de quien conoce cada rincón del All England Club, amplió la diferencia con otro quiebre y, pese a un último sobresalto con el saque, selló el boleto a la tercera ronda con un categórico 6-2.
