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El tenista serbio Novak Djokovic superó al danés Holger Rune por 6-3, 6-4, 6-2 tras 2h05 de juego en la cuarta ronda de Wimbledon. De esta manera, el No. 2 del mundo avanzó a los cuartos de final para cruzarse con el australiano Alex De Miñaur.
Djokovic se impone sin adversidades en Londres
Novak Djokovic comenzó su 2024 con unas semifinales en el Australian Open, para luego recibir un duro golpe en la tercera ronda del ATP M1000 de Indian Wells. Eso hizo que no se presentara en Miami, por lo que decidió prepararse para el polvo de ladrillo. Tras hacer semifinales en Montecarlo, en Roma dejó una desdibujada imagen y tomó una invitación en Ginebra, cayó en semifinales. En Roland Garros llegó a semifinales, pero debió retirarse para luego operarse en los meniscos, por lo que está compitiendo con una rodillera en su pierna derecha. En Wimbledon venció a Kopriva, Fearnley y Popyrin para enfrentarse con Holger Rune en los octavos de final.
El serbio golpea de entrada
Novak Djokovic y Holger Rune se medían en los octavos de final de Wimbledon.
El inicio del partido fue dominado por el serbio, con una notable movilidad y golpes certeros para quebrar de entrada. Ese break inicial marcó el rumbo del primer parcial. El danés trató de meterse rápidamente en el encuentro, y si bien logró sostener su saque con buenas señales, desde la recepción le costaba tomar ritmo. Del otro lado de la red, Novak seguía implacable, con un saque y derecha que generaba demasiado daño. Ante un Rune que no supo contrarrestar, Djokovic siguió firme para quedarse con el 6-3 en 30 minutos.
Novak es paciente para estirar la ventaja
Pero en el segundo set Holger sabía que debía acelerar el ritmo en sus golpes, por lo que pudo imponerse firme con el saque desde el inicio. Esto le mostró a Novak que iba a tener que trabajar para sacarlo de esa zona. Luego de seis games en los que ambos mantenían sin mayores problemas, el serbio se plantó con la devolución, atrasó a su rival en cancha y tomó el quiebre para encaminar el set. En el noveno game, Rune salió de seis set points en contra para tratar de reaccionar. Sin embargo, Djokovic no se lo permitió y se colocó 6-4 en 54 minutos.
Djokovic sostiene una concentración fantástica
Para comenzar la tercera etapa, el serbio no tardó con su búsqueda. Rápidamente se posicionó en la pista, impactó con una fenomenal devolución, halló grandes aperturas y pudo quebrar para colocarse 2-0. Esto fue un golpe psicológico casi letal para el danés, que no lograba hacer nada en la cancha central. Más tarde, Holger fue sosteniendo y en el sexto game tuvo break point, pero lo dejó pasar. Ese fue el último tren para Rune, ya que después de ello Djokovic fue dañino con sus tiros para sentenciar el 6-3, 6-4, 6-2 tras 2h05m.
