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El siete veces campeón de Wimbledon tuvo que trabajar más de lo esperado para dejar en el camino a Arthur Rinderknech. Después de un bajón en el tercer parcial, Novak Djokovic respondió con jerarquía para seguir avanzando en Londres.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Set 4 | Sets |
|---|---|---|---|---|---|
| A. Rinderknech | 5 | 4 | 6 | 6 | 1 |
| N. Djokovic ✓ | 7 | 6 | 1 | 7 | 3 |
Djokovic vuelve a pisar los octavos de final en el All England
Con el correr de los partidos, Novak Djokovic empezaba a mostrar la versión que tantos éxitos le dio en el All England Club. El serbio dejó una actuación convincente frente a Stefanos Tsitsipas en la segunda ronda y alimentó la ilusión de conquistar su octavo título en Wimbledon, un torneo que ocupa un lugar privilegiado en su extraordinaria carrera. Como en cada edición, el ex número uno del mundo volvía a instalarse entre los principales candidatos al trofeo.
Sin embargo, el pase a los octavos de final no estaba asegurado. Arthur Rinderknech llegaba con confianza tras derrotar en sets corridos a Martin Damm sin sufrir rupturas y atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera, instalado entre los 30 mejores del ranking. Aunque no existían antecedentes entre ambos, el francés reunía las herramientas para exigir al máximo a un Djokovic que, una vez más, partía como favorito.
El serbio doblega las armas de Rinderknech
El inicio del partido estuvo marcado por la solidez de los protagonistas, quienes se desenvolvieron con categoría en los primeros turnos de saque. Fiel a su estilo, Rinderknech empezó a marcar presencia en la red desde temprano, buscando cerrar los puntos inmediatamente después del saque. Esa propuesta del francés fue interrumpida por un implacable Novak Djokovic, que logró tomar el control en la devolución y se hizo con un quiebre en el quinto game. Sin embargo, el serbio no pudo asentarse en su juego de servicio y Rinderknech supo gestionar el momento para restablecer la paridad.
Los números permanecieron igualados hasta el undécimo game, instante en el que Djokovic volvió a imponer condiciones al resto para conseguir un quiebre crucial. Acto seguido, el ex número uno del mundo hizo valer su jerarquía y manejó los tiempos con sabiduría para adueñarse del primer set por 7-5.
Sólido segundo set de Nole para extender su dominio
La segunda manga presentó algunos contratiempos para el serbio, que debió jugar puntos adicionales y eludir una bola de break en su primer turno de servicio. Ese comienzo incómodo fue una dosis de confianza para Novak. En el tercer juego, Djokovic sacó a relucir sus capacidades al resto, desmanteló una vez más el tenis del francés y concretó un nuevo quiebre. Con la precisión que lo caracteriza, el balcánico ratificó el break para colocarse 3-1 en el marcador. Rinderknech empezaba a quedarse sin ideas ante un Novak Djokovic que se mostró sólido en todas las líneas. Lejos de sentirse presionado por la persecución del francés, Djokovic prolongó su efectivdad al servicio y se adjudicó el segundo asalto con un 6-4.
El francés aprovecha la desconexión del balcánico
El monólogo del serbio se rompió en el tercer capítulo. Rinderknech encontró una grieta en el tenis de su oponente, fabricó oportunidades de quiebre y dibujó un hermoso drop para romper el saque de Nole. Firme en lo propio, el jugador francés confirmó la ventaja para firmar un alentador 3-0 en el score. Djokovic no pudo frenar el impulso de su rival, cedió terreno en los intercambios de fondo y sufrió una segunda ruptura. El tenis de Rinderknech empezó a fluir de un momento a otro y dejó sin reacción a Novak, que se encontró con un inesperado 0-5. Acompañado de un servicio devastador y una enorme convicción, Rinderknech se quedó con el tercer set por 6-1.
Djokovic tira de su experiencia para sellar el triunfo
El encuentró alcanzó las dos horas y Djokovic todavía necesitaba un set más para sellar el boleto a los octavos de final. El siete veces campeón de Wimbledon volvió a conectar con su tenis y se mostró firme en las primeras acciones del cuarto parcial. A su vez, Rinderknech cumplió con lo suyo, sacando provecho de sus principales armas para plantarle cara a uno de los favoritos. Las cifras permanecían igualadas y ninguno lograba imponer condiciones en la devolución. El desarrollo era tan parejo que no existían ocasiones de quiebre. Los protagonistas no concedieron oportunidades y desembocaron en el tiebreak, donde Djokovic apeló a su experiencia para sentenciar el pase a los octavos de final.
