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Novak Djokovic sobrevivió al desafío de Yunchaokete Bu y desplegó su arsenal para clasificarse a los cuartos de final en el ATP 500 de Pekín. El serbio aguarda por un posible choque de titanes ante Alexander Zverev.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| Y. Bu | 6 | 6 | 2 | 1 |
| N. Djokovic ✓ | 4 | 7 | 6 | 2 |
Djokovic y una remontada forjada bajo presión
Una nueva cita aguardaba por Novak Djokovic (12°) en el China Open de Pekín. El serbio, ex número uno del mundo, buscaba prolongar su racha triunfal en el torneo asiático, donde registraba treinta victorias y cero derrotras. El triunfo más reciente fue en la ronda previa ante el portugués Nuno Borges, a quien venció con parciales de 6-3, 7-6. En los octavos de final, Nole chocaba con el local Yunchaokete Bu (111°), que venía de alcanzar los cuartos en el Hangzhou Open. El chino fue invitado para participar en el certamen y se estrenó con una trabajada victoria sobre el argentino Juan Manuel Cerúndolo. No existían antecedentes entre los protagonistas.
Bu no muestra fisuras y golpea primero
Durante buena parte del set, el partido avanzó sin que ninguno pudiera encontrar una fisura. Djokovic y Bu se sostuvieron con autoridad, intercambiaron golpes desde el fondo y mantuvieron el marcador bajo un equilibrio constante. El serbio buscaba imponer su habitual presión al resto, pero el chino no cedía terreno y parecía tener cada movimiento calculado. Todo cambió en el séptimo juego. Bu dio un paso adelante en los peloteos, soportó la presión de Djokovic y comenzó a devolverle cada ataque hasta provocar el error del serbio.
El quiebre había llegado. Sin darle tiempo a reaccionar, el chino confirmó la ventaja con un impecable turno de servicio y se puso 5-3. Djokovic necesitaba responder, pero Bu no titubeó cuando tuvo el set en sus manos: sostuvo con firmeza el último juego y cerró la manga por 6-4.
Nole se luce en el tiebreak y exige otro asalto
El segundo capítulo ofreció inicialmente una versión más competitiva de Djokovic, que sostuvo su servicio con comodidad y consiguió trasladar presión al saque de Bu. En el cuarto juego, el serbio apeló a su habitual determinación para disputar cada pelota, prolongó los intercambios y condujo al jugador local hacia el error hasta concretar la primera ruptura. La dificultad apareció inmediatamente después: Djokovic no consiguió reunir la energía suficiente para consolidar la ventaja y Bu respondió con solvencia desde la devolución para restablecer la igualdad.
Pese a ello, Nole continuó encontrando soluciones desde su calidad técnica. Su distribución de golpes le permitía reducir desplazamientos y administrar el desgaste, mientras seguía exigiendo al chino en cada juego al resto. Ninguno consiguió volver a marcar diferencias y el set desembocó en un desempate. Allí, Djokovic hizo valer su precisión para inclinar la balanza y enviar el partido al tercer capítulo.
El serbio se niega a claudicar
Djokovic salió del tiebreak transformado. Con el envión de haber igualado la contienda, el serbio se lanzó sobre el tercer set y encontró rápidamente la primera grieta. Defendió, esperó su oportunidad y descargó una derecha cruzada que terminó en quiebre. Luego confirmó su servicio sin conceder margen y puso el 2-0. Bu ya no tenía el mismo aire. Nole aceleraba cada pelota, lo obligaba a jugar bajo presión y consiguió otro break después de una doble falta del chino.
El 4-0 parecía encaminar definitivamente la historia, aunque el local todavía tuvo una oportunidad para reaccionar en el cuarto juego. Generó chances de ruptura, pero Djokovic volvió a cerrar la puerta con su habitual precisión. A partir de allí, cada intento de Bu por cambiar el destino encontraba la misma respuesta: un serbio firme, preciso y decidido a no ceder. Djokovic completó la obra con un 6-2 y avanzó a los cuartos de final.
