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Laslo Djere se quedó con la batalla en la final del ATP de Santiago para volver a gritar campeón después de cinco años. El serbio mostró un gran nivel de tenis para sobreponerse al campeón defensor y conquistó el tercer título de su carrera.
Djere se reagrupa con la gloria en el Chile Open
La edición 2025 del Chile Open presentaba una final repleta de expectativas entre Sebastián Báez (31°) y Laslo Djere (103°). El jugador argentino, campeón en el Río Open, buscaba repetir la hazaña y coronarse por segundo año consecutivo en el ATP 250 de Santiago. Por su lado, el serbio, semifinalista en Buenos Aires, demostró su categoría sobre tierra batida para regresar a una final en el circuito mayor después de dos temporadas. Báez estaba ante la posibilidad de conquistar su octavo título en la categoría, mientras que Djere anhelaba con ganar el tercero de su carrera. Se trataba del tercer enfrentamiento entre ellos, donde la serie estaba a favor del argentino, quien ganó los dos partidos que disputaron.
El serbio pega dos veces y toma la delantera
En el amanecer del partido, el serbio desprendió su categoría en la devolución, presionó rápidamente a su rival y concretó un quiebre temprano. Golpeado en el comienzo, Báez intentó reaccionar, tuvo una chance de break, pero no pudo rescatar el saque. De todos modos, el argentino se acomodó en el terreno, afinando sus ejecuciones con mucha capacidad, y logró recuperar el quiebre. Posteriormente, el balcánico volvió a implementar un juego agresivo desde el fondo, lo que le permitió crear nuevas ocasiones de break, aunque no pudo romper la defensa de Báez. Pese a la contención del argentino, Djere supo imponer sus herramientas para cosechar otra ruptura y presentó una postura sólida para cerrar el set por 6-4.
El argentino encuentra soluciones en un momento crítico
La segunda manga estuvo representada por una gran paridad entre los protagonistas, quienes se mostraron estables y eficientes en casi todo el desarrollo. Los juegos corrían con mucha fluidez, donde los tenistas resolvían los turnos de saque con autoridad, sin otorgar chances de ruptura. La primera oportunidad la tuvo el tenista serbio en el séptimo game, pero el argentino estuvo firme en su posición, suprimiendo las intenciones de su rival. Luego, Báez logró tomar impulso desde el resto y neutralizó el tenis del balcánico para firmar un quiebre fundamental. Acto seguido, el argentino se plantó en su turno de servicio, supo doblegar la propuesta de su rival y se quedó con el segundo set por 6-3.
Djere le gana a la presión y se alza con el título
El último capítulo de la contienda arrancó bastante equilibrado, con ambos jugadores firmes en sus áreas, manteniendo la igualdad en los dígitos. A partir del quinto juego, los tenistas empezaron a lidiar con una alta presión que no les permitía jugar con lucidez en los turnos de saque. Djere encontró un quiebre en el sexto game, pero Báez recuperó el servicio de inmediato. El argentino no pudo administrar sus golpes, se mostró indeciso a la hora de atacar y le dio la oportunidad a su rival de que sirva para partido.
Sin embargo, el serbio tuvo inconvenientes para plasmar su juego, lo que le permitió a Báez presionar desde atrás para restablecer la paridad. A pesar de la resistencia del sudamericano, Djere se aferró a sus condiciones y superó la tensión con mucha frialdad, concretando el quiebre que le sirvió para proclamarse campeón.
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