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Grigor Dimitrov será el rival de Alejandro Davidovich por un puesto en la gran final de Montecarlo. El tenista búlgaro necesitó del tiebreak final en el tercer set para cerrar el partido ante Hubert Hurkacz. Ninguno de ellos mostró su mejor tenis (6-4, 3-6, 7-6(2)).
Grigor Dimitrov vuelve a pisar unas semifinales de Masters 1000. El búlgaro derrotó en tres sets a un Hurkacz que tuvo en su mano el billete a semifinales al tener la oportunidad de cerrar el partido con su saque en la tercera manga pero que no supo hacer valer su buen servicio en el momento más importante, y Grigor se aprovechó de ello para cerrar el partido en la muerte súbita.
Ambos tenistas llegaban a la ronda de cuartos de final dejando unas sensaciones muy positivas. Dimitrov venía de derrotar a Ruud en dos mangas demostrando un nivel muy alto en su tenis, mientras que Hurkacz venía dejando señales positivas en una superficie en la que a priori no se siente tan cómodo. Los dos buscaban ser el rival de Alejandro Davidovich en las semifinales del torneo.
El búlgaro golpearía primero al llevarse el primer set por 6-4 gracias a un único break conseguido en el inicio del partido. Dimitrov se haría con dicho quiebre gracias a un juego muy pobre del polaco al servicio, y desde entonces no soltaría esa ventaja para cerrar así el primer set por 6-4, y demostrando una vez más lo efectivo que su revés cuando está fino; dejando ver que su buen hacer en tierra batida no es cosa del pasado, sino que todavía tiene destellos de aquel jugador que llegó al Top 5 allá por 2017.
Dimitrov, mejor de cabeza
Hurkacz no se rendiría tras perder el primer set y poco a poco iría entrando en el encuentro a medida que avanzaba el duelo. El polaco no es un enamorado de la arcilla, pero con su buen servicio gana puntos rápidos, y eso es lo que sucedió en el inicio del segundo set. Hurkacz aprovechó un despiste del tenista búlgaro para hacerse con un break que a la postre resultó ser decisivo, mandando el partido a la tercera y definitiva manga tras un buen set al servicio del polaco.
El tercer parcial comenzaría con ambos tenistas cediendo su servicio al inicio del primer set y dejando señales de que a pesar de ser un partido de cuartos de final, ninguno estaba mostrando su mejor versión. Ambos tenían momentos de errores impropios de tenistas de su calidad, sobre todo al resto, pues hacían valer sus saques con excesiva comodidad. Dimitrov volvería a ceder su saque en un juego muy malo por su parte y le daba la oportunidad a Hurkacz de cerrar el partido con su saque, pero el polaco no aprovecharía la ocasión y cedería su saque cuando menos tocaba. El tiebreak decidiría el partido, y ahí Dimitrov acertaría en los momentos claves para terminar llevándose el partido y certificar su plaza en las semifinales del torneo.
