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Mariano Navone no pudo prolongar su estadía en el China Open. El argentino plantó cara ante uno de los favoritos, pero terminó cediendo en dos actos.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| A. De Miñaur ✓ | 7 | 6 | 2 |
| M. Navone | 6 | 2 | 0 |
Navone no puede con De Miñaur en el China Open
Mariano Navone afrontaba un exigente estreno en el China Open ante el australiano Alex De Miñaur, quinto preclasificado y semifinalista en la última edición de Pekín. El argentino, actual número 45 del ranking mundial, buscaba trasladar la confianza adquirida en el US Open, donde superó a Novak Djokovic y Matteo Berrettini antes de caer ante su compatriota Tomás Etcheverry. Del otro lado estaba un De Miñaur que llegaba tras una sólida actuación en la Copa Davis y la Laver Cup, donde derrotó a Alexander Zverev. Se trataba del segundo enfrentamiento entre ambos: el australiano se impuso en el único antecedente, disputado en París-Bercy 2024, por 7-5 y 6-1.
El australiano gana la pulseada en el tiebreak
El primer capítulo fue una exhibición de equilibrio durante 63 minutos. Navone y De Miñaur se mostraron consistentes con el servicio y encontraron en los intercambios de fondo el escenario para desarrollar un duelo de alta intensidad, en el que ninguno renunció a asumir riesgos cuando apareció la oportunidad. La consecuencia fue un set sin quiebres y con escaso margen para el error. El argentino dispuso de la única ocasión de ruptura en el décimo juego, pero De Miñaur respondió con solvencia y preservó su saque en un momento de máxima tensión.
El desenlace quedó así reservado para el tiebreak, donde el australiano consiguió tomar el control en los puntos clave. Sin que la diferencia entre ambos hubiera sido significativa durante la manga, De Miñaur encontró la precisión necesaria en el desempate y golpeó primero en el encuentro.
De Miñaur arruina los planes del argentino
El segundo parcial encontró a Navone decidido a reparar las oportunidades desperdiciadas en una primera manga que bien pudo haber quedado de su lado. El argentino incrementó la presión sobre la devolución, acumuló posibilidades y finalmente consiguió materializar la ruptura que se le había resistido hasta entonces. La ventaja, sin embargo, desencadenó una respuesta inmediata de De Miñaur. El australiano alcanzó su punto más elevado de rendimiento, ganó terreno en los intercambios y comenzó a erosionar progresivamente la estructura de juego del argentino.
Navone ofreció resistencia y volvió a generar ocasiones, pero el crecimiento del quinto preclasificado ya era demasiado pronunciado. En el sexto game, De Miñaur encontró una nueva ruptura y consolidó una ventaja que lo acercaba al desenlace. El australiano no permitió que la insistencia de Navone modificara el escenario y terminó firmando un tercer quiebre para sellar el triunfo mediante un 6-2.
