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Alex De Miñaur, reciente campeón en Rotterdam, desperdició un quiebre de ventaja en el parcial definitivo y fue superado en Acapulco por un Patrick Kypson sin complejos que jugó el partido de su vida.
Sorpresa total en Acapulco con la derrota de Alex De Miñaur
El ATP 500 de Acapulco recibía con los brazos abiertos al dos veces campeón Alex De Miñaur (6°). El australiano, segundo sembrado del cuadro y flamante campeón en Rotterdam, llegaba en su mejor forma con una marca de 11 victorias en 13 partidos disputados en la temporada. En su primer partido en México, De Miñaur se medía con el estadounidense Patrick Kypson (103°), que venía de superar la qualy con dos victorias contundentes. A lo largo de su carrera, el tenista nacido en Sidney ha tenido grandes actuaciones en torneos de categoría 500 que se juegan sobre pista dura, principalmente en Acapulco, donde consiguió dos títulos.
Kypson sorprende con un tenis arrollador
En las primeras interacciones del encuentro se pudo ver a un Patrick Kypson decidido a tomar el control de los puntos. El estadounidense arrancó firme con su servicio y lo trasladó a la devolución, generando profunidad con pelotas rápidas para incomodar al australiano, firmando así un quiebre temprano. Acto seguido, el norteamericano desplegó todo su catálogo de golpes para manejar el ritmo y ratificar el break. Luego, en el cuarto game, Kypson volvió a sorprender en el resto, anticipando el pique de la pelota para presionar a De Miñaur, quien no pudo pasar la red y sufrió otro quiebre.
El estadounidense estaba jugando un tenis de primer nivel ante un Alex De Miñaur desenfocado. Sin controversias en su turno de saque, Kypson se mantuvo sólido en el desarrollo, imponiendo condiciones en todas las líneas para adjudicarse el primer set con un formidable 6-1.
El australiano rescata una vida en el desempate
Después de un fuerte revés en el primer parcial, De Miñaur corrigió su postura en el segundo asalto. El australiano se aferró a sus capacidades atléticas, conteniendo los impactos del estadounidense y consiguiendo ataques más precisos. Más allá de la mejora de su rival, Kypson continuaba jugando con soltura, dejando en claro sus intenciones. El norteamericano sabía cómo inquietar al número seis del mundo, variando alturas y cambiando de ritmo con una derecha filosa.
A medida que corrían los puntos De Miñaur aumentaba su nivel, resolviendo con mayor facilidad en los juegos de servicio, pero sin poder sumar chances de quiebre. Los números permanecieron enredados y los protagonistas se sumergieron en un desempate, donde el segundo preclasificado sacó provecho de sus cualidades para darse una vida extra.
El estadounidense no se achica y borra a De Miñaur
El tercer capítulo no presentó contratiempos para los tenistas en los primeros juegos de servicio. Kypson no se vio afectado por el desenlace del segundo set, manteniendo un alto nivel, mientras que De Miñaur ya parecía estar a tono con su tenis. Lo más curioso era que el australiano seguía sin poder generar oportunidades de quiebre, teniendo en cuenta sus capacidades defensivas. Sin embargo, en el séptimo juego, el dos veces campeón de Acapulco se plantó en la línea de base y fabricó su primera bola de break, que logró capitalizar tras un error del estadounidense. Sin fisuras en su turno de servicio, el australiano confirmó la ventaja, asegurándose sacar para partido.
Cuando parecía que la historia se terminaba ahí, Kypson salió decidido a modificar el curso, imponiendo su poderosa derecha para restaurar la paridad. Una vez más, los protagonistas debieron resolver la situación en un desempate. El estadounidense nunca se achicó ante la reacción de su rival, sacó su mejor tenis en el tiebreak y tachó al número seis del mundo con un score de 6-1, 6-7, 7-6.
