Francisco Comesaña prolonga su gran momento en la gira sudamericana y debuta en el ATP de Santiago con un ajustado triunfo. El argentino venció por doble 7-6 al brasileño Meligeni Alves para conseguir el pasaje a los octavos de final donde enfrentará a Báez.
Comesaña trabaja duro en el debut de Chile
El tenista argentino Francisco Comesaña (67°) emprendía viaje hacia Chile para arrancar su aventura en el ATP 250 de Santiago. El marplatense venía de jugar las semifinales en el Río Open, torneo en el que consiguió la mejor victoria de su carrera, venciendo al número dos del mundo, Alexander Zverev. Después de una formidable semana en la capital carioca, Comesaña se preparaba para debutar en el Chile Open, teniendo que enfrentar a Felipe Meligeni Alves (193°). El brasileño, por su parte, cayó en la primera ronda de Río de Janeiro y debió superar la clasificación para citarse con el argentino en el estreno del certamen chileno. Era la primera vez que se medían en el circuito ATP.
El argentino resuelve con autoridad en el tiebreak
El encuentro arrancó con el argentino al servicio, teniendo que lidiar con la presión de su rival, quien generó dos bolas de break, pero sin cosechar el quiebre. Pese a las complicaciones del inicio, Comesaña logró desenvolverse en el cuarto juego, creó sus primeras chances, aunque tampoco logró sacar ventaja. Luego, el brasileño volvió a imponer sus cualidades en el retorno, dañando la posición del marplatense, quien tuvo que esquivar otra pelota de quiebre. El desarrollo se tornó muy parejo, donde los protagonistas no pudieron aprovechar sus oportunidades y debieron definir en el tiebreak. Allí, en el desempate, Comesaña desprendió un tenis efectivo, cosechando puntos seguidos para quedarse con el primer set por 7-6.
Comesaña se adueña de otro desempate para ganar
En el inicio del segundo parcial, el argentino se desenvolvió en el retorno y generó tres chances de ruptura, pero no pudo marcar la ventaja. A partir del segundo juego los protagonistas se afianzaron en el terreno, plasmando una enorme igualdad tanto en los números como en el desarrollo. Después de varios juegos sin chances de break, el marplatense volvió a crear ocasiones en el undécimo game, aunque tampoco pudo capitalizarla. Antes de entrar en el desempate, el argentino debió esquivar dos bolas de set que proporcionó su rival. De todos modos, en el tiebreak, Comesaña se mantuvo lúcido, aprovecha sus oportunidades y sentenció el triunfo con otro 7-6.
