2 min de lectura
La estadounidense superó por 6-2, 6-2 a la ucraniana Elina Svitolina en la primera ronda del WTA 1000 de Montreal. En busca de los cuartos de final, se medirá a Maria Sakkari.
Danielle Collins y Elina Svitolina chocaban en el segundo día del torneo femenino canadiense, en un duelo bastante significativo. La estadounidense, que regresó a las canchas esta semana, disputó la fase previa y lo hizo de gran manera. Consiguió dos triunfos importantes, que le dieron confianza, ritmo y mucha convicción a la hora de jugar. Por su parte, la ucraniana intenta reafirmar semana a semana que lo ocurrido en Roland Garros no fue casualidad. El nacimiento de su hija le dio fuerza y un motivo mas por el que luchar en la pista. Este era el segundo cotejo entre ambas, tras Brisbane en 2020, donde la de Florida fue la vencedora.
Avanza la americana
El encuentro tuvo un comienzo bastante igualado, en el que ninguna lograba imponer su juego y entregaban el mayor de sus enfoques a la fortaleza de los servicios propios. Collins fue la primera en arriesgarse y dio resultado, al encontrarse con el primer quiebre del partido en el sexto game. En el anterior, había sufrido dos chances en contra, pero con mucha frialdad y de menor a mayor pudo sacarlas adelante. Con ese margen, se soltó y elevó su nivel, para acreditarse otra rotura y así llevarse el primer parcial por 6-2.
En el segundo, la ucraniana salió con una postura mucho más agresiva, probablemente porque había regalado de una manera absurda el anterior. Para su mala suerte, Collins no se achicó ante su coraje y fue combativa, poniéndole esa pizca de picante al partido con sus gritos. Unos minutos, más tarde tomó la única bola de quiebre y se adelantó 3-1. Tuvo la oportunidad de sumar otro Break y sentenciar el partido, pero con esa garra que la caracteriza, remontó y lo convirtió en un juego propio. Si bien luchó hasta el final, la estadounidense no bajó nunca el nivel y confirmó una gran victoria por 6-2 y 6-2.
