Remontar partidos empieza a ser costumbre para el joven Ignacio Buse. El peruano hizo su debut en el Río Open 2026 con una victoria forjada en la perseverancia, accediendo a los octavos de final tras dos horas y 42 minutos de batalla.
Buse se anota otra remontada en Sudamérica
La joven promesa de Perú, Ignacio Buse, comenzaba su aventura en el ATP 500 Río de Janeiro con buenas sensaciones acumuladas en su último torneo. El peruano de 21 años, actualmente en el puesto 91 del ranking mundial, tuvo una destacada actuación en el Argentina Open, remontando un partido imposible en la primera ronda y dejando buenas impresiones en su caída ante Sebastián Báez. En su presentación en el certamen brasileño, Buse se medía con el local Igor Marcondes, tenista ubicado fuera del Top 300, que venía de superar la etapa clasificatoria con dos victorias sólidas ante Jaime Faria y Chun Hsin Tseng.
Marcondes sorprende con un quiebre oportuno
El comienzo fue parejo, con Ignacio Buse firme al saque para sostener la paridad pese a la presión del local. De hecho, el peruano debió salvar tres chances de break en los primeros juegos, respondiendo con solidez. Marcondes, sin embargo, se mantuvo al acecho y aprovechó su oportunidad en el momento justo. En el décimo game, el jugador local consiguió el quiebre decisivo tras una serie de puntos intensos desde el fondo y cerró el primer asalto con un 6-4 para adelantarse en el marcador.
El peruano se suelta y revierte los números
La historia no cambió de inmediato. El quiebre del brasileño llegó recién en el sexto juego, lo que le permitió colocarse 6-4, 4-2 arriba y quedar a dos games del triunfo. En ese contexto adverso apareció la reacción de Buse, quien recuperó el break de manera inmediata y comenzó a soltarse en el terreno. Más confiado en sus condiciones, tomó la iniciativa en los intercambios y volvió a golpear desde la devolución para quebrar otra vez. Con el envión a favor, el peruano cosechó puntos consecutivos y se llevó el set por 7-5.
Buse se roba la escena para meterse en octavos
Impulsado por la remontada, Buse inició el capítulo decisivo de la mejor manera. El peruano presionó desde el resto y quebró en el primer juego para tomar el control. Marcondes intentó reaccionar y generó oportunidades de break, pero Nacho Buse respondió con firmeza en los momentos críticos. Sostuvo sus turnos de servicio con carácter y administró la ventaja con inteligencia frente a la exigencia del local. Sin ceder terreno en el cierre, el peruano defendió el resultado y selló el 6-4 final para completar una valiosa remontada.
