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Matteo Berrettini ha vuelto a ser una amenaza en el circuito. El tenista romano cosechó su décima victoria consecutiva ante el francés Gaston en la final de Kitzbuhel. Sin perder un solo parcial, Berrettini consiguió su décimo título ATP en el torneo austríaco.
Berrettini no tiene freno y se corona en Kitzbuhel
El vigente campeón de Gstaad, Matteo Berrettini (50°), sigue de racha en la tierra batida y acumula nueve victorias consecutivas sin ceder parciales. El italiano ha conseguido forjar un tenis de alto calibre, volviendo a ser ese jugador que estuvo incrustado entre los diez mejores. Luego de su consagración en Suiza, Berrettini depositó su gran nivel en el ATP 250 de Kitzbuhel y entre pasos agigantados se instaló en la final del certamen austríaco. El francés Hugo Gaston (91°) era el único escollo que lo separaba de otra consagración exitosa y de su décimo título en la categoría. El tenis de Gaston ha resurgido notablemente en este torneo, exhibiendo toda su jerarquía en cada ronda que superó. Por su parte, el francés se encontraba ante la oportunidad de conquistar su primer galardón en el circuito.
Matteo fortaleció su tenis en el tramo final del set
Los participantes no tuvieron inconvenientes para sostener los primeros turnos de servicio, ambos se hicieron fuertes con el saque. Berrettini no tardó en soltar su imponente derecha, mandándole una clara señal a su adversario. Gaston estaba convencido de sus posibilidades en el juego, se mostró muy consistente desde el inicio, sirviendo por encima de la media. Los protagonistas no lograban acomodarse desde el retorno, los juegos pasaban volando y no se sacaban diferencias. El italiano, fiel a su estilo, buscaba abrir la cancha con tiros veloces, mientras que el francés trataba de contener y soltar alguna herramienta. En el octavo game, Gaston construyó la primera chance de quiebre, pero su rival escapó con un slice de derecha a la carrera impecable. Luego de diez juegos, los números se mantuvieron igualados y el parcial tomó un camino más largo.
Los tenistas comenzaron a desplegar su mejor artillería, intentando dominar los puntos, comenzaron a jugar algunas pelotas cortas. Posteriormente, Berrettini se plantó en la línea del fondo, afirmó la raqueta para neutralizar el juego de su oponente y concretó una ruptura crucial. Con el servicio a su disposición, el romano activó su intratable potencia para sellar el primer set tras un ajustado 7-5.
El italiano impuso condiciones
El segundo parcial tuvo un arranque muy similar, con los dos jugadores manteniendo el servicio, aunque el italiano apretó un poco en el juego principal. Berrettini continuaba marcando la diferencia con la agresividad de sus impactos, la derecha le corría muy bien. Los puntos transcurrían y el italiano se hacía cada vez más fuerte, estaba rápido, atento a cada tiro del francés. En el quinto juego, Matteo fabricó dos oportunidades de quiebre y con una formidable derecha paralela se puso en ventaja. Acto seguido, el romano se hizo cargo del saque para ratificar la diferencia en el score. Luego, Berrettini sacó a relucir su mejor versión, jugó un tenis determinante sin fisuras y con otro quiebre se colocó 5-2 arriba. A pesar de que Gaston le arrebató el servicio en el juego siguiente, Matteo volvió a desplegar sus armas consiguiendo el break que le otorgó el título de campeón.
