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Matteo Berrettini comienza con gran forma al superar al francés Gregoire Barrere (6-4, 6-3) en su duelo por la primera ronda del ATP Masters 1000 de Toronto. El italiano será rival de su compatriota Jannik Sinner en la siguiente instancia.
Turno de saltar a la pista para un ex No.6 del mundo como Matteo Berrettini, tratando de profundizar esta levantada en su nivel para esta segunda parte de la temporada. El tenista romano vivió un primer semestre olvidable a causa de las lesiones, aunque luego se recuperó en Wimbledon, llegando hasta la cuarta ronda, y sumando allí victorias ante De Miñaur o Zverev, antes de caer a manos de Alcaraz, pero no sin plantar cara. Su rival en este estreno era Gregoire Barrere, un tenista de mucha trayectoria en el circuito Challenger, ahora asentado en el Top 100 y jugando con frecuencia torneos ATP.
Matteo logra un debut muy completo
Un comienzo espectacular para el jugador italiano, que ganaba en cero sus dos primeros turnos de saque, y que concretaba una rotura tempranera para ponerse en ventaja en el marcador. Berrettini estaba jugando muy sólido, casi sin cometer errores y tomando una postura bien agresiva con su derecha, principalmente. Barrere apostaba a defenderse bien para no volver a ceder su saque, pero era imposible descontarle esa diferencia al romano, quien iba a perder apenas dos puntos al servicio en todo ese primer parcial. Berrettini se quedaba con la primera manga por 6-4.
La tendencia parecía clara, en favor del romano, y más aún con un quiebre más en ese juego de apertura en el segundo set. Sin embargo, llegaría una pequeña sorpresa para el desarrollo del partido, con Barrere recuperando la rotura de manera inmediata, para ilusionarse con seguir dando pelea ante un posible bache de su rival. Pero ese bajón no sería demasiado extenso, y nuevamente Berrettini se ponía en ventaja con un break en el quinto juego, colocándose 3-2 arriba, cada vez más cerca del triunfo. A pesar de la intención del francés, ahora sí el destino del partido estaba escrito, y Matteo mostraba una intensidad digna de su versión de años atrás, a pura potencia y tiros ganadores. Finalmente, el italiano selló la victoria con un 6-3 definitorio.
