3 min de lectura
Sebastián Báez arrancó el 2026 con una sólida victoria ante Jaume Munar en la United Cup. El argentino supo adaptarse a las condiciones del partido y consiguió imponer su mejor tenis para vencer al español en sets corridos.
Báez se inspira en Perth y firma el primer punto de Argentina
Una nueva temporada se avecinaba en el mundo del tenis y la United Cup se presentaba como una etapa previa al Australian Open. En Perth, Argentina y España se medían por el Grupo A del torneo por equipos que ha cobrado fuerza desde su inauguración en 2023. El conjunto español presentaba a su mejor jugador, Jaume Munar, quien había sido parte de la Copa Davis en noviembre del año pasado y se encontraba en su mejor momento. Por su parte, el equipo albiceleste apostaba por Sebastián Báez como rival del mallorquín, confiando en sus condiciones tras un 2025 de muchos altibajos. El único enfrentamiento oficial fue en el Chile Open 2024, donde Báez se impuso en sets corridos.
El argentino hace progresar su juego
En los primeros juegos del encuentro Munar hizo uso de sus cualidades en la línea de base, cubriendo bien los espacios y acelerando para doblegar al argentino. Báez, por su parte, debió lidiar con la presión del español, teniendo que afrontar dos bolas de break que supo responder con agresividad. En el cuarto game, el mallorquín supo dominar los intercambios largos y generó una nueva chance de quiebre, pero se encontró con una sólida respuesta del argentino. Luego, Báez se mostró firme en el resto, marcando diferencias con su derecha y desbordando a su rival para firmar el primer quiebre.
Sin embargo, en el siguiente juego, Sebastián tomó malas decisiones en ataque, acumulando errores que lo llevaron a perder el saque. De igual manera, el argentino siguió confiando en su mejor golpe, presionando con la derecha y abriendo la cancha con el revés para cosechar un quiebre fundamental que le sirvió para ganar el primer set por 6-4.
Báez repite la dosis y cierra la victoria en dos sets
La segunda manga tuvo un comienzo prometedor para los protagonistas, quienes resolvieron con autoridad en los primeros juegos de servicio, sin sufrir contratiempos. Mientras más difícil se volvía el punto, Báez respondía con certeza, tomando la pelota adelante y lanzándose al ataque. Munar estaba haciendo un buen trabajo, fiel a su estilo, pero necesitaba arriesgar más desde el resto. En el quinto game, el argentino fue paciente en los intercambios, generó profundidad en los contragolpes y consiguió una ruptura. El mallorquín tuvo una notable reacción en el siguiente juego, dictando el ritmo y variando alturas para recuperar el saque.
La confianza de Báez no se derrumbó y siguió luciéndose con un tenis sólido en la línea de fondo, contrarrestando los ataques de Munar para capitalizar un segundo quiebre. Con inteligencia, el argentino exhibió su lado más sutil para cerrar los puntos con pelotas cortas, confirmando la diferencia. Acto seguido, Báez se hizo cargo del saque, respondiendo con eficacia y sellando el primer punto de Argentina con un doble 6-4.
